La actividad física y enfermedades metabólicas

Arteriosclerosis y enfermedad cardiovascular:

La arteriosclerosis resulta de la acumulación de lípido y carbohidratos complejos junto con componentes hepáticos, todo ello acompañado por la formación de tejido fibroso y calcificación. El resultado de este proceso es cerrar, poco a poco (Obliterar) el fluido por la arteria, hasta que la circulación se hace muy difícil. Son la principal causa de enfermedad e invalidez en las sociedades desarrolladas.

Los factores de riesgo de esta enfermedad:

  • Alteraciones lipídicas.
  • Abuso nicotónico.
  • Hipertensión.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.

 

Los estudios aconsejan actividades de tipo aeróbico, de forma continua, para reducir la posibilidad de desarrollar dicha enfermedad.

Obesidad:

La obesidad y el sobrepeso afecta a un amplio sector de las sociedades industrializadas. Junto a las dietas y regímenes que como remedio se recomiendan, siempre bajo estricta vigilancia médica, se recomienda la práctica del ejercicio adecuado.

El gasto energético en un ciclo de 24 horas se distribuye en:

  • Metabolismo basal.
  • Gasto energético de ingestión y asimilación de los alimentos.
  • Gasto energético de la actividad física y trabajo muscular.

 

Numerosos estudios han demostrado que la tasa de metabolismo basal permanece elevada varias horas tras haber finalizado el ejercicio. Esto se debe a:

  • La continuación de la oxidación de sustratos metabólicos(Lactatos y ácidos grasos libres)
  • El coste energético que supone volver a llenar los depósitos de glucógeno muscular y hepático.
  • El aumento de la temperatura corporal hasta dos horas después del ejercicio.

 

El principal efecto de la actividad física se manifiesta en factores relacionados con la obesidad:

  • Metabolismo lipídico.
  • Tolerancia a la glucosa.
  • Cambios positivos en la conducta psicológica.
  • Cambios positivos en la conducta social.

 

Todo ello aumenta el bienestar de la persona.

Diabetes:

El ejercicio se considera frente a esta enfermedad, un principio terapéutico primario.
Se caracteriza por un desorden del metabolismo de hidratos de carbono, lípidos y proteínas, que se asocia con un déficit absoluto o relativo de insulina. Lo más característico de la diabetes es la reducción en la capacidad del organismo para utilizar la glucosa, lo que origina una alteración de su concentración en la sangre, una hiperglucemia. El control es fundamental para la buena marcha del enfermo.

Efectos del ejercicio en personas no insulino dependientes:
En un diabético la producción hepática de glucosa es insuficiente para compensar el aumentado consumo muscular, probablemente porque está frenada por la hiperinsulinemia presente.

El ejercicio físico regula la sensibilidad a la insulina y reduce las alteraciones lipídicas que están ligadas a los problemas cardiovasculares en los diabéticos. Por ello el ejercicio junto con un control de la dieta son elementos importantes en este tema.

La exigencia frente al ejercicio supone:

  • La diabetes debe estar bien controlada. Se debe informar del tipo de ejercicio que puede desarrollar y bajo que condiciones.
  • La programación del entrenamiento debe hacerse bajo un profesional.
  • Cuidar los accidentes hipoglucémicos durante el ejercicio.

 

Efectos del ejercicio en personas insulino dependientes:

Al no producir insulina por ellos mismos, o muy poca, precisan de la administración de la misma.

El control metabólico en estos pacientes es más difícil de lograr debido a una permanente situación de inestabilidad metabólica. Esta inestabilidad puede provocar o bien un exceso o defecto de la cantidad de glucosa. Por ello el ejercicio físico con estas personas requiere muchas precauciones.

Los efectos positivos del ejercicio con estas personas depende de :

  • Grado de control metabólico.
  • El tiempo transcurrido desde la administración de la insulina.
  • El tipo de insulina.

 

En las personas controladas el ejercicio tiene efectos positivos. Se produce una reducción de la glucemia que generalmente es proporcional al tiempo e intensidad del ejercicio. El riesgo en estos pacientes es la hipoglucemia. Esto se evita si el propio diabético o los familiares conocen las oscilaciones que sufre y la relación de éstas con la cantidad de insulina de la dosis, la zona corporal por donde se introduce, tiempo de inyección e inicio del ejercicio, tipo , intensidad de ejercicio.

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