Relación entre salud y actividad física

Conforme pasa el tiempo y se avanzan las investigaciones se concluye con más autoridad que la inactividad física favorece que surjan una serie deenfermedades. (Cardiovasculares, diabetes, osteoporosis, obesidad, hipertensión, enfermedades musculoesqueléticas...)

Por otra parte la actividad físico deportiva puede ayudar a regular estados depresivos menores, favorece el rendimiento intelectual y actitudes frente al estrés.

Las aportaciones de la actividad física y los beneficios que proporciona se pueden agrupar en dos apartados en opinión de Vous:

  • Sobre el propio individuo sano.
  • Sobre el individuo que sufre una serie de alteraciones concretas.

Dentro del primer apartado nos referimos a: salud orgánica o física, conservación y aumento de la salud mental, prevención de enfermedades tanto orgánicas como funcionales.

3.1.- Detengámonos en el aspecto de salud física u orgánica y actividad físico deportiva:

En el segundo apartado hablamos de la terapéutica y recuperación de la salud perdida.

Incidiremos en los aspectos lúdicos, recreativos y de tiempo libre en este apartado, dado que el deporte de competición o de élite, ni es representativo, ni en función de los resultados, muy saludable. ("Los retiros forzosos de nuestros atletas son muy numerosos y la razón de su retiro son las prolongadas dolencias, sus repetidas lesiones y su lenta respuesta a los tratamientos y recuperaciones").

La educación física busca colaborar en el proceso optimizador de la persona, por tanto intentará aportar beneficios para la salud.

Todos los órganos del ser humano se van a ver mejorados, a causa del ejercicio físico moderado.

3.1.1.- Efectos del ejercicio sobre diferentes órganos y sistemas:

El corazón:
El ejercicio físico moderado y continuo favorece en el corazón el aumento de volumen sistólico y del grosor de las paredes cardíacas del ventrículo, dando como resultado una reducción de la frecuencia cardíaca en reposo, y de lo svalores de la tensión arterial. Por otro lado aumenta la capilarización, aumentando la densidad de los vasos sanguíneos que conectan con el corazón. Estos factores unidos a la reacción metabólica de los lípidos, disminuyen el riesgo deenfermedades coronarias.

Con la edad se produce una disminución de la capacidad contráctil de la musculatura cardíaca. Son frecuentes con el paso del tiempo los trastornos eléctricos cardíacos con diferentes grados de bloqueo y arritmia. Las válvulas que comunican las distintas cavidades cardíacas se pueden calcificar produciéndose estenosis (estrechamiento) o insuficiencia valvular.

Aparato circulatorio:
El aumento de la capilarización no sólo es un fenómeno que se produce con relación al corazón y los vasos directamente comunicados con él, sino que se produce sobre la mayoría de los vasos que riegan los músculos,, órganos y tejidos. Dicho fenómeno ayuda a controlar la tensión arterial reduciendo la aparición de arteriosclerosis y sus consecuencias.

Sangre:
A nivel venoso, con el envejecimiento, se producirá una disminución de la circulación de retorno, debido a la menor fuerza del efecto bomba que ejercen los músculos de las piernas y a la insuficiencia de las válvulas venosas. Por tanto aparecen varices.

El ejercicio consigue potenciar los músculos de las piernas bombeando así la sangre en su retorno hacia el corazón.

A nivel de las arterias, el enemigo más temible es la arteriosclerosis (Colesterol).

El ejercicio Físico se verá condicionado por esta enfermedad pues se ve reducida la luz de la arteria y con ello el flujo sanguíneo, por otro lado, la actividad física favorece la regulación del colesterol sanguíneo.

El ejercicio favorece la capilarización aumentando la irrigación y la oxigenación de los órganos.

Se observa un aumento de la capacidad de transporte de oxígeno gracias al ascendente número de glóbulos rojos y mayores niveles de concentración de hemoglobina.

Sistema respiratorio:
Con el tiempo va disminuyendo la superficie alveolar y con ello la superficie destinada al intercambio de gases será menor. Las vías respiratorias, fundamentalmente las de pequeño tamaño tenderán a la obstrucción. Debido a progresos degenerativos a nivel ósteo-articular, la caja torácica se vuelve más rígida. Por todo ello y con el paso del tiempo tendremos una menor capacidad de adaptación al esfuerzo debiendo realizar más trabajo para la obtención del oxígeno necesario.

Con el ejercicio físico favorecemos una tonicidad adecuada de la musculatura respiratoria, una optimización del intercambio gaseoso al igual que una mayor absorción del oxígeno de la sangre, una mayor capacidad del volumen respiratorio máximo (VO2), un constante regenerar el volumen residual de aire en los pulmones.Se regenera mucho más el volumen residual de nuestros pulmones produciendo una mejor oxigenación.

Riñones y vías urinarias:
La actividad física favorece una disminución de depósitos en los riñones y conductos urinarios. Ayuda a la función de filtro dado que al hacer ejercicio se eliminan impurezas del organismo por otras vías.

Metabolismo:
El ejercicio afecta directamente al metabolismo de los lípidos favoreciendo el control de los niveles de colesterol sanguíneo y eliminando tejido graso subcutáneo. De esta forma el ejercicio participa en el control de la arteriosclerosis y del peso; aspectos responsables de muchas enfermedades.

"REGULACIÓN DEL COLESTEROL SANGUINEO: "

Aunque el colesterol desempeña varias funciones esenciales en el cuerpo del animal, también es un villano de primer orden en las enfermedades cardiacas. Los depósitos que contienen colesterol pueden estrechar las arterias que envían sangre al músculo cardiaco y las personas con cantidades inusitadamente grandes de colesterol en la sangre corren un gran riesgo de sufrir ataques cardíacos. ¿Cómo regula el cuerpo los niveles de colesterol? ¿Qué falla es la causante de los altos niveles de colesterol? ¿Cómo causa ataques cardíacos el colesterol? En vista de que las enfermedades del corazón son, por mucho, la causa principal de muertes en Estados Unidos, estas preguntas no sólo revisten interés biológico sino también cierta importancia para todos nosotros.

El órgano clave de la regulación del colesterol es el hígado, que no sólo sintetiza el colesterol necesario a partir de los ácidos grasos saturados, sino que degrada el exceso de colesterol que circula en el torrente sanguíneo como consecuencia, por ejemplo, de una dieta rica en carnes, queso y yemas de huevo. El colesterol se transporta hacia y desde las células del organismo, incluso las del hígado, por el torrente sanguíneo, pero, lo mismo que los otros lípidos, es insoluble en agua y, de igual modo, en el plasma, que es la porción liquida de la sangre. El colesterol circula en partículas consistentes en un centro de colesterol y una envoltura lipídica cuya superficie externa consiste en proteínas hidrosolubles. Estos grandes complejos existen en dos formas principales, las lipoproteinas de baja densidad (LB D) y las lipoproteinas de alta densidad (LAD). Las LBD funcionarían como camiones de reparto que llevan el colesterol de la dieta y el colesterol recién sintetizado a sus distintos destinos en el cuerpo, incluso el hígado y los órganos que sintetizan hormonas. Las LAD, en cambio, funcionarían más como camiones recolectores de residuos porque llevan el exceso de colesterol en un viaje de ida hasta el hígado para su degradación y excreción.

Normalmente el sistema está en equilibrado y el hígado sintetiza o degrada el colesterol según las necesidades corporales del momento y la cantidad de colesterol que circula en la sangre. Sin embargo, el sistema puede desequilibrarse por influencia de varios factores. Por ejemplo, si el ingreso dietético de colesterol es grande, el hígado no da abasto para degradar todo el exceso. Si el ingreso dietético de grasas saturadas es grande, aunque el ingreso de colesterol no sea excesivo, el hígado acrecienta su síntesis de colesterol. Las evidencias actuales indican que el hígado vigila el nivel de colesterol en la sangre mediante su captación de las LBD, para las cuales sus superficies celulares tienen receptores especializados. Si estos receptores faltan o se dañan, las células hepáticas siguen sintetizando y exportando colesterol como LBD, aunque el colesterol sanguíneo esté alto.

Cuando las cantidades de LBD que circulan en la sangre son mayores de lo que el hígado y los órganos sintetizadores de hormonas pueden captar. Ias reciben las células que tapizan a las arterias que irrigan al corazón. Esto desencadena una serie de acontecimientos que pueden ocasionar el bloqueo total de una arteria y, par lo tanto, un ataque cardiaco. Por motivos que sólo han sido elucidados en parte, el consumo de cigarrillos acelera y favorece este proceso.
Muchas veces Las enfermedades cardiacas ocurren en familias, lo cual sugiere la insuficiencia de factores hereditarios en algunos casos. En un tipo de enfermedad cardiaca hereditaria, las células del cuerpo no tienen receptores para Las LBD. En la mayoría de nosotros el riesgo depende de nuestro comportamiento; si realizamos ejercicio con regularidad o no, porque esto aumentaría los niveles de LAD y nos protegería frente a la acumulación de colesterol.
Artículo: Biología. Helena Curtis.

Aparato locomotor:
Por medio del ejercicio se produce un aumento del volumen y mejora de la capacidad contráctil de la musculatura. Al mismo tiempo se actúa contra las posibles actividades no bilaterales de la vida diaria, compensando, y favoreciendo la movilidad global. Todo ello da un mayor control postural y un mantenimiento de la flexibilidad.

El ejercicio moderado afecta a la calcificación de los huesos evitando procesos de osteoporosis.

Con la edad disminuye la velocidad de la contracción muscular y aparece la atrofia de las fibras que componen los músculos. Hay una perdida progresiva de masa muscular.

El envejecimiento conlleva, en menor o mayor grado, una perdida de la mineralización ósea (osteoporosis). Si bien existe una causa interna debido a la propia senescencia (envejecimiento de los tejidos), la alimentación incorrecta, aporte insuficiente de calcio y sobre todo la falta de ejercicio físico, acelerarán y empeorarán el proceso osteoporótico. Los huesos serán más frágiles y el riesgo de fractura mucho mayor.

A nivel articular, los cambios degenerativos y la falta de uso supondrán limitaciones para la movilidad. Ello supondrá una progresiva anquilosis de difícil resolución.

Los beneficios que el ejercicio físico supone para el mejor control de la osteoporosis justificarán por sí solos, el inicio de un programa de actividades físicas.El tratamiento farmacológico de la osteoporosis es de eficacia dudosa si no va acompañado de un plan regular de actividad física. El ejercicio evita la temprana atrofia muscular, favorece la movilidad articular y evita la descalcificación ósea.

Sistema nervioso:
Incide positivamente sobre la coordinación, el estado de ánimo, el ritmo de vigilia y sueño, ayudando a prevenir depresiones y a superar situaciones estresantes.

3.1.2.- Efecto de la actividad física sobre la salud mental:

D.H.Harris plantea que al margen de la salud, hay otra serie de factores que llevan a una persona a la realización de ciertas actividades físicas. Al parecer según esta autora, la participación en actividades físicas tiene, a parte de la salud, otros motivos. Entre otros plantea los siguientes:

Carácter de juego del ejercicio:
Ante la monotonía de la rutina, el juego ofrece un importante aspecto lúdico, de disfrute y goce personal que resulta altamente beneficioso para nosotros. Desde este aspecto lúdico y recreativo la pregunta hasta ahora respondida ¿Para qué es bueno el ejercicio? Se convertiría en ¿Qué es lo bueno del ejercicio?.

Desde el actual concepto de salud, la experiencia proporcionada por la participación en un juego motor, coincidiría con aquellas actividades que mejoran y contribuyen a nuestro bienestar.

La educación somatopsíquica:

Las situaciones de nuestro alrededor nos afectan de tal manera que incluso llegamos a parecer ciertas perturbaciones en nuestro equilibrio personal. Ciertas situaciones del entorno y el hecho de cómo nos enfrentamos a ellas, pueden provocar reacciones de: hipertensión, asma....

Selye, considera que la actividad física puede contribuir como terapia, a la mejora o desaparición de estas enfermedades. (En la actualidad muchos médicos recomiendan a sus pacientes la práctica constante y moderada de ejercicio) Estos planteamientos nos llevan una vez más a posicionarnos en planteamientos que buscan la integración del cuerpo y la mente en la educación física.

La motivación y el éxito:
Cratty afirma que los motivos determinan inicialmente la intensidad y el esfuerzo con el que participar de una actividad concreta.

El éxito es un elemento motivador de realización de actividad, aunque también juega el papel contrario, dado que quién no lo experimenta y por el contrario, se siente criticado o negativamente juzgado, reacciona alejándose de aquello que le ha ocasionado la situación no gozosa.

La cultura dominante condiciona de forma importante la cuestión del éxito en la actividad física, potenciando entre sus prácticas aquellas que favorezcan la competición y la superación individual.

La superación del fracaso:
El miedo al fracaso influye en la manera como el sujeto se aproxima a la actividad física. Cómo dijimos anteriormente está condicionado también por el entorno, su ambiente y cultura.

Placer y esfuerzo físico:
Favorecer la participación en actividades físico deportivas, generar hábitos de vida activa, no sería planteable si el camino a recorrer no encierra la experiencia del gozo. Entusiasmar a nuestros alumnos/as de la participación y práctica no es compatible con la insatisfacción y el dolor.

De aquí que la línea que debería imperar en educación física fuera la de la satisfacción y no la de los resultados.

Por otro lado el esfuerzo, como ya hemos indicado antes, estará condicionado por las motivaciones personales que guían la actividad física de cada sujeto. Para algunos, sin satisfacción, no habrá esfuerzo, para otros, sin éxito no habrá esfuerzo, para otros el esfuerzo estará condicionado a la posibilidad de éxito etc...

Control de la agresividad:
Las causas del comportamiento agresivo, dejando a un lado aspectos de la genética, parecen estar muy condicionados por experiencias vividas en entornos culturales determinados. Dichas experiencias pueden verse más o menos reforzadas, de tal manera que el individuo convierte comportamientos agresivos en comportamientos eficaces.

El dilema es el siguiente en la actualidad: La violencia es fruto del deporte, o por el contrario es un problema social, y el deporte como fenómeno social y en algunos casos de masas, genera conductas violentas.

Por otra parte las actitudes marcadas por una gran carga de imparcialidad que ciegan los juicios de los aficionados, dan como resultado el justificar y tolerar, incluso aprobar positivamente las acciones incorrectas de los deportistas. Se legitima la mala acción.

Tensión y situaciones límite con relación a la psique:
Algunas personas buscan la tensión, el grado límite para su propio beneficio y para disfrutar del proceso. Los buscadores de tensión pretenden encontrar más emociones, más sentimientos y más sensaciones. Algunos llegan a disfrutar con el peligro.

Harris, llega a opinar que su personalidad se centra en individuos que necesitan la toma de decisiones instantáneas e importantes, incluso vitales.

La mejora de la imagen corporal. Obesidad.
El tema de la obesidad y de la imagen corporal está muy condicionado a los cánones de belleza establecidos en cada cultura y sociedad. Estos cánones son variables, cambian pero normalmente, sean los que sean, conducen a la estandarización, a la necesidad de llegar a ellos, provocando en muchos casos enfermedades peligrosas.

De la imagen personal depende entre otras, la posibilidad de desenvolverse adecuadamente en un grupo, en una situación de conflicto...Muchas personas que deciden evitar su obesidad, entran en un círculo de régimen, dieta, ejercicio (Teniendo en cuenta que necesitan quemar muchas calorías, su esfuerzo debe ser mayor, pero si son sedentarios .....esto genera conflictos y normalmente frustración), es un proceso muy lento y costoso.

La aceptación de la propia imagen está muy condicionada por los éxitos y satisfacciones personales vividos por los alumnos/as en edades tempranas, al participar en actividades físicas, con otros compañeros. El juicio negativo sobre cualquiera de ellas, por la acción realizada, se convierte en juicio sobre su cuerpo y posibilidades corporales, lo cual lleva a alejarse, con planteamientos negativos sobre el/ella mismo/a.

 

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