Las pruebas de crono-escalada

 

En las pruebas de crono-escalada los ciclistas no utilizan los tres tipos de ruedas que hemos comentado, sino que buscan ruedas de "perfil medio" ó "perfil bajo", porque pueden llegar a pesar entre 0.5-1.0 kg menos la pareja de ruedas, y a esto debemos sumar el sobrepeso del cuadro y el "manillar de triatlón" de una bici de contrarreloj. En líneas generales, y teniendo en cuenta que el límite para el peso total de la bicicleta establecido por la UCI es de 6.800 kg, podemos decir que se pueden ganar entre 0.5-1.0 kg más por el uso de la bicicleta de ruta respecto a la de contrarreloj. En total entonces serían entre 1.0-2.0 kg de ganancia en función de utilizar una u otra configuración (bicicleta + ruedas). Los modelos biomecánicos indican claramente que el efecto positivo del material aerodinámico (bicicleta + ruedas) se pierde en ciclistas profesionales cuando la pendiente tiene una inclinación mayor del 5-6%, y en ciclistas amateurs, del 3-4%, ya que estos últimos no son capaces de subir a la misma velocidad que los primeros, perdiendo beneficio aerodinámico. Por lo tanto, el principal dilema de las pruebas de crono-escalada es decidir si se utiliza o no una bicicleta de contrarreloj, y en este caso, si se utilizan o no ruedas aerodinámicas (lenticular, bastones o perfil alto), que pesan más que las convencionales (perfil medio o perfil bajo).

Un buen ejemplo de lo que acabamos de comentar se observó en la pasada edición de la Vuelta Ciclista a España (2008), en la crono-escalada entre La Granja de San Isidro y el Alto de Navacerrada (Figura-11, izquierda): 17.1 km de longitud, pendiente media del 4%, pendiente del 1.9% en el primer sector y pendiente del 6.8% en el segundo sector. El ganador (Levi Leipheimer) consiguió una velocidad medida de 31 km/h, lo que nos hace plantearnos la conveniencia o no de utilizar material aerodinámico. Así, la mayoría de los equipos cambiaron la bicicleta de contrarreloj por una bicicleta de ruta que incorporaba un manillar convencional con unos acoples de triatlón. Estos acoples son un par de barras que sobresalen hacia delante del manillar, y que permiten a los ciclistas adoptar la postura de contrarreloj en los tramos más suaves del recorrido. Algunos equipos incluso no utilizaron estos acoples. La variedad de ruedas utilizadas también fue muy amplia entre los equipos. Por los motivos mencionados, lo más coherente es tener los porcentajes de referencia que se han comentado anteriormente, y siempre que encontremos una prueba de crono-escalada que los supere dar prioridad al peso del material sobre su aerodinámica. Para finalizar este apartado es necesario apuntar otro factor biomecánico que aboga por el cambio de bicicleta en estas pruebas, y es que el aumento del ángulo del tubo del sillín y la disminución del retroceso que son propios de la bici de contrarreloj, y que pueden aumentar el rendimiento del pedaleo en llano, lo deterioran durante el pedaleo sentado en pendientes. La justificación de este hecho tiene que ver con que el momento de aplicación de la máxima fuerza de la pedalada se adelanta, más o menos, lo mismo que la inclinación de la pendiente. Esto hace ineficaz el pedaleo cuesta arriba con una bici de contrarreloj, porque la estrategia de ir más echado encima del eje de pedaleo para retrasar el momento de aplicación de la máxima fuerza ya no es tan eficaz como en el pedaleo en llano.

Destacar finalmente que no todas las pruebas de contrarreloj individual son perfectamente llanas, y que a veces pueden tener pendientes importantes, sin ser tan pronunciadas y continuas como en las crono-escaladas (Figura-11, izquierda). De hecho, en el ámbito práctico del ciclismo no se distingue entre ambas pruebas, y se habla de una contrarreloj llana o con subidas importantes. Por lo tanto, para las pruebas de contrarreloj individual que tengan importantes pendientes hay que tener en cuenta las consideraciones que hemos comentado para las pruebas de crono-escalada y, en función de la distancias de estas subidas y del número de subidas en la misma etapa, deberemos decidir por unos u otros materiales. Sirva de ejemplo la etapa Oiartzun - Oiartzun de la Vuelta Ciclista al País Vasco 2007, donde el vencedor (Samuel Sánchez) consiguió una velocidad media de 38.9 km/h cambiando la configuración estándar del equipo para pruebas de contrarreloj (lenticular trasera + bastones delantera) por otra configuración (bastones trasera + bastones delantera) con el objetivo de disminuir el peso total de su bicicleta de contrarreloj (Figura-11, derecha).

 

Juan García López e Igor González de Galdeano.
Laboratorio de Biomecánica. Fac de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Universidad de León.

Fundación Ciclista Euskadi, Euskadiko Txirrindularitza Iraskundea.