Las verrugas son pequeños crecimientos en la piel producidos por el papilomavirus humano (HPV, o human papillomavirus). Se conocen, por lo menos, sesenta clases de HPV. Las verrugas pueden aparecer solas o en grupos. Esta sección trata sobre tres clases de verrugas: comunes, plantares y genitales.

Las verrugas comunes pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero son más frecuentes en las manos, los dedos, los codos, los antebrazos, las rodillas, la cara y la piel que rodea las uñas. Suelen aparecer en la piel que continuamente está expuesta a la fricción, al trauma o a la abrasión. También pueden presentarse en la laringe y producir ronquera. Las verrugas comunes pueden ser aplanadas o elevadas, y secas o húmedas. Su superficie, rugosa y con hoyuelos, puede ser del mismo color de la piel circundante o un poco más oscura. Las verrugas pueden ser tan pequeñas como la cabeza de un alfiler, o pueden tener el tamaño de un alubia pequeña. El virus que produce las verrugas comunes, que es altamente contagioso, se adquiere a través de fisuras en la piel. Molestar las verrugas comunes, recortarlas, morderlas o tocarlas favorece su propagación. Las verrugas de la cara se pueden propagar a consecuencia del afeitado. Las verrugas comunes no suelen producir dolor ni picazón.

Las verrugas plantares se presentan en las plantas de los pies y en la superficie inferior de los dedos de los pies. Son protuberancias blancas que parecen callos, excepto por el hecho de que duelen al tacto y sangran con facilidad al recortar su superficie, Además, su centro es duro. Las verrugas plantares no tienden a propagarse a otras partes del cuerpo.

Las verrugas genitales son masas blandas y húmedas que se encuentran en la vagina, el ano, el pene, la ingle y/o el escroto, o en las áreas circundantes, En los hombres se pueden presentar también en la uretra. Su color suele ser rosado o rojo y tienen aspecto de coliflor. Las verrugas genitales a menudo se presentan en grupo, aunque también pueden aparecer de manera individual. Se transmiten por vía sexual (vaginal, anal u oral) y son altamente contagiosas. Como suelen aparecer tres meses (o más) después de que el individuo se ha infectado con el HPV que las produce, el virus se propaga antes de que la persona siquiera se dé cuenta de que tiene el problema, Aunque no son cancerosas por si mismas, parecen causar cambios en el cuello uterino que pueden aumentar la propensión a sufrirlos. Los infantes pueden contraer verrugas cuando son expuestos a las verrugas genitales durante el parto.

A menos que se indique otra cosa, las dosis que se recomiendan a continuación son para personas adultas. La dosis para los jóvenes de doce a diecisiete años debe equivaler a tres cuartas partes de la cantidad recomendada; la de los niños de seis a doce años, a la mitad y la de los menores de seis años, a la cuarta parte.