Integridad física y bienestar, Conflicto de intereses

El objetivo del organismo es el del mantenimiento de la integridad de sus células y tejidos. El cerebro contribuye a gestionar los recursos defensivos para garantizarla aunque ello imponga una serie de inoportunas molestias para el individuo.

Para el paciente una migraña es dolor de cabeza, vómitos, intolerancia sensorial y cena de despedida frustrada. Para el cerebro: ¡peligro en la cabeza!, el usuario tendrá que renunciar a ir a la cena.

Para los neurólogos una crisis de migraña es el resultado de un encendido anómalo de un circuito genéticamente hiperexcitable. Para mi una migraña es una decisión irracional del cerebro. Plantear una emergencia de muerte neuronal masiva violenta porque uno haya comido chocolate, haga viento Sur o haya discutido con la pareja es un despropósito bochornoso.

Hace unos días vi en la consulta a un paciente que padecía migrañas desencadenadas por tomar dos miserables "chiquitos" de vino. Tenía antecedentes de familiares migrañosos (genes... Bueno, ya hablaremos de eso en alguna ocasión...) y el dolor cumplía con los criterios de migraña exigidos por la Asociación Internacional correspondiente.

El paciente entendió las explicaciones y se propuso conseguir la derogación de la prohibición cerebral de tomar vino. Una mañana se despertó con una crisis (el día anterior había tenido cena...). Debía cumplir con un compromiso y la migraña se interponía. Había dos opciones:


opción A: tomarse el calmante y suspender el compromiso
opción B: plantarse, no tomar el calmante, calmar a su cerebro con reflexiones y cumplir con lo propuesto.

Optó por la opción B y la migraña fué cediendo. Desde ese día toma vinos y su cerebro no rechista, los tolera. Ya no cree que puedan alterar la integridad física de la cabeza.

psd_vermas