Como dejar de Ser Timido

La timidez puede impedir que muestres tu verdadera personalidad. Las personas tímidas pueden sentirse inhibidas en presencia de los demás y quizás, no se sientan capaces de expresar libremente, sus pensamientos y emociones. Sin embargo, ser tímido no es algo irreversible. Entérate cómo dejar de ser tímido y aprende a superar tu timidez.

Ser tímido no es irreversible. Si sientes que tu timidez te limita en tu vida social, ser tímido es algo que puedes y debes superar. Existen ciertos ejercicios que puedes poner en práctica para dejar de ser tímido.

Estos ejercicios para vencer la timidez se basan precisamente, en enfrentar cada una de las situaciones que te hacen sentir tímido, incómodo o inseguro y analizar las causas que te intimidan.

- Haz una lista de menor a mayor, desde las situaciones que apenas te provocan timidez a las que directamente te paralizan.

- Analízalas detenidamente:
¿qué es lo tan malo que puede suceder?
¿Temes que se burlen de ti?
¿Crees que no estarás a la altura de las circunstancias?
¿Tienen tus temores fundamento?
¿Qué pierdes con intentarlo?

- Analiza tu actitud frente a una situación que te intimida:
¿cómo te preparas para ella?
¿Te predispones negativamente?
¿Cuentas de antemano con el fracaso?
¿Por qué no darte un voto de confianza y pensar que por una vez todo puede ser diferente?

- Mírate en el espejo, gesticula, haz muecas y diviértete con tus gestos, ríete de ti mismo, sonríe, ponte serio y luego vuelve a sonreír, ensaya expresiones que te hagan sentir seguro de ti mismo.

- Conviértete en tu mejor espectador
¿por qué no habrías de aceptarte?
¿por qué no conversarías contigo o intentarías compartir un momento agradable?

- Ocúpate de tu aspecto,
¿te gusta como luces?
si la respuesta es negativa, ¿por qué no te arreglas?
¿Puedes mejorar tu aspecto para sentirte mejor contigo mismo? pues, entonces ¡hazlo!

- Toma la lista de situaciones intimidantes que hiciste al principio y enfrenta la primera. Quizás sea algo tan simple como entrar en un comercio a preguntar el precio de un producto y salir sin comprarlo. No importa lo sencilla que sea la tarea. Proponte hacerla esta vez de un modo diferente, confiando en ti, sin tartamudear, ni sonrojarte.

A medida que vayas logrando enfrentar pequeños desafíos en forma exitosa, ganarás confianza para desafíos mayores. Llegará el día que digas: "yo era tímido" y nadie te lo creerá.

Artículo de Hebe Bravo

Fuente: www.psicologiayautoayuda.comver-siguiente-articulo