La medicina ortomolecular puede ayudar con la depresión

 

¿Cómo esta terapia natural ayuda a tratar la depresión?


La medicina ortomolecular no sólo gestiona con eficacia los sentimientos de depresión, tristeza o ansiedad, sino que puede ayudar con una amplia variedad de problemas de salud mental y emocional.

Por ejemplo, vi a un paciente, hombre de 32 años de edad, el verano pasado que había sufrido de depresión desde hace 15 años. Después de iniciar el protocolo de la medicina ortomolecular, junto con el asesoramiento correcto, su depresión desapareció el plazo de tres meses de tratamiento.

El doctor explicaba que la bioquímica de la nutrición es un factor científico importante en temas de salud mental. Con respecto a la depresión, la serotonina es el "sentirse bien" de los neurotransmisores, hecho natural en el cuerpo a partir del triptófano, que muchos antidepresivos buscan aumentar. El triptófano es un aminoácido esencial que el cuerpo humano no puede fabricar y se adquiere de ciertos alimentos, si los individuos son deficientes en ese aminoácido, también tendrán deficiencia de serotonina.

Mucha gente está cansada de los efectos secundarios de los antidepresivos u otros medicamentos, y quieren una alternativa natural que se ocupe de la raíz de su depresión o ansiedad. Están cansados de tomar un medicamento que enmascara los síntomas pero no hace nada para cambiar sus estados mentales subyacentes y de comportamiento.

La medicina ortomolecular también incorpora la terapia o consejería


Como las cuestiones de salud física y emocional son a menudo multifactorial (tienen más de una causa), es importante abordar la conducta, mental, emocional y espiritual de la curación. Generalmente se utilizan técnicas específicas de asesoramiento, tales como la psicoterapia Gestalt, terapia enfocada en la compasión y la terapia cognitiva-conductual, para ayudar a las personas con problemas de salud mental o emocional.

De esta manera, una óptima salud no sólo es alcanzable, sino que las personas también aprenden a cambiar sus pensamientos subyacentes.

 

Fuente: www.psicologiayautoayuda.com