¿Cómo ayuda la terapia psicoanalítica?


Hay un montón de libros de autoayuda que circulan por ahí con prescripciones simplistas, de talla única con todas las estrategias de comportamiento o soluciones, pero es importante recordar que sus autores están vendiendo libros. Soluciones rápidas para los problemas arraigados rara vez existe una solución así. En este caso, se aplica el axioma clásico: Si parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo es.

Las intervenciones que apelan a la inteligencia no calman el hambre emocional, el bebé ansioso altera el paisaje emocional interno. La conducta puede ser controlada, pero sigue siendo un problema emocional, que requiere una vigilancia constante. La eliminación de la conducta sintomática sin decodificar excluye su función en el aprendizaje que puede ser importante para conducir a un cambio más coherente.

Hay una alta tasa de reincidencia entre los individuos que intentan simplemente someter o controlar el comportamiento a la fuerza, ya que estas intervenciones no mitigan las necesidades emocionales subyacentes de los impulsos. Es como sentirse atrapado en luchas con las necesidades emocionales no satisfechas, y estas siempre ganan.

Todas las defensas son difíciles de abandonar, porque originalmente eran promulgadas para asegurar la supervivencia de la mente vulnerable de un bebé. Intelectualmente, nuestra compradora hipotética puede sentir que se está realizando una estrategia de afrontamiento anticuado que se ha convertido en auto-destructiva, pero la resistencia da rienda suelta a todos los miedos de su vida infantil que siguen siendo insoportables.

Analíticamente la terapia está orientada y puede ser muy útil, porque se trata del acceso y la comprensión de las necesidades emocionales que conducen al desconcertante comportamiento sintomático. Cuando nuestro mundo interior de las compras se decodifica y es comprendido, va a encontrarse a sí misma en condiciones de aprender de su comportamiento y no simplemente a repetirlo.

Fuente: www.psicologiayautoayuda.comver-siguiente-articulo