Toma el control de tu vida

Para tomar el control de tu vida, es necesario que recurramos al triángulo de la vida que propone Bob Trask en sus entrenamientos de desarrollo humano. Bob, tiene una organización en Estados Unidos, que se dedica a orientar a los seres humanos hacia la búsqueda de la felicidad, en armonía con el "Gran Espíritu"; como él denomina a Dios. Te presento un triángulo, el cual usaré para enseñarte la manera de desarrollar tu vida diaria.

El triángulo forma un patrón para que guíes tu vida. Nota que existen dos trayectos:


1. El primer trayecto, es el externo que se identifica por ser un camino de éxito.
Ser responsable en tu vida significa que cuando se presente un evento, y este evento sea importante en tu formación, lo más seguro es que te lleve a un estado de miedo. Para ello deberás trasladarte del miedo (el motivador positivo) a través del riesgo, para llegar al triunfo (un lugar de mérito y éxito) después seguir el amor por uno mismo que te lleva al descanso (un lugar de restauración y restablecimiento) y finalmente pasarás por el autoexamen para llegar de regreso al miedo. Nota que las flechas están de acuerdo al giro de las manecillas del reloj.


2. El segundo trayecto se identifica como el camino de la mediocridad (es el trayecto dentro del triángulo).
Ser irresponsable en la vida significa trasladarse del miedo (motivador negativo), a la parte interna del triángulo, que te lleva a la ansiedad. Este estado irremediablemente te causa parálisis; estando paralizado vas a presentar una actitud de evasión en donde carecerás de entusiasmo, por lo que consecuentemente te va a causar aburrimiento.
En el estado de aburrimiento, la autoestima baja y se crea en tu mente una actitud de desmerecimiento que va a activar la carga más grande que el hombre pueda llevar, y ésta es la culpa.
Al sentirte culpable, te causará ansiedad nuevamente e inicia el ciclo. Nota que las flechas están en contra del giro de las manecillas del reloj.


El miedo (ubicado en el vértice superior del triángulo), incluye sensaciones de temor, confusión, nerviosismo, anticipación, ansiedad y suspenso. Estas son emociones que por lo general evitamos. A la mayoría de nosotros, nos han enseñado que el miedo es una sensación negativa y cuando llega a nosotros pensamos que algo anda mal en nuestra vida. La verdad es mucho más simple; el miedo es nuestro motivador principal.


El desafío en estos casos es controlar el miedo para evitar que entres en un estado de pánico. Este estado de pánico se presenta cuando el miedo te bloquea para que sigas adelante. El miedo produce descargas de adrenalina en la corriente sanguínea, y causa que te pongas en estado de alerta y te prepara a que te decidas a actuar de una u otra forma.


Cuando el sentimiento de miedo te invade, tienes dos alternativas:
1. Hacerle frente al miedo y actuar.
2. No hacerle caso y permanecer inactivo.
Cuando te decides por enfrentar al miedo, lo haces tomando un riesgo relativo al mismo miedo que estás sintiendo. Por ejemplo, si hubiera una persona "prepotente" frente a ti y tienes que resolver un problema de trabajo con ella; de acuerdo a tu experiencia, es posible que puedas sentir temor. Esta actitud da como alternativa la posibilidad de que tomes un riesgo: Enfrentarte a esta persona y hablarle. O bien puedes elegir permanecer inactivo. Los resultados de esta decisión tienen un impacto determinante a lo largo de tu vida. Si decides arriesgarte, debes manifestarte con valor, que muchas veces podrías creer no tener. Aquí, tu crecimiento dependerá de que tomes acción y te arriesgues. Recuerda: ¿Si no hoy, cuándo; si no tu quién? Una forma de tener valor es la de convencerte a ti mismo, mediante afirmaciones positivas[1][1], de que puedes vencer al miedo, que tienes seguridad, que eres fuerte, además entender que la magnitud del riesgo es siempre exagerada, muchas veces debido a tus patrones culturales (creencias).

El riesgo aparece en la cara derecha del triángulo, conectada con una flecha que conduce automáticamente al triunfo. Cuando decides correr un riesgo relativo a tu miedo, siempre tienes un triunfo. ¿Qué pasaría si decides no correr el riesgo, escondiéndote y permaneciendo inactivo?El miedo, se convierte en ansiedad y te jala dentro del triángulo donde no hay acción y te paraliza. La parálisis aparece dentro del triángulo y las flechas van en dirección contraria. En la vida, no podrás apartarte del miedo, simplemente no puede hacerse. Entendiendo esto, ahora podrás decidir si permites que el miedo te motive o te paralice. Decídete a correr el riesgo y hablarle a esa persona "prepotente", y automáticamente te harás un ganador. ¿Aceptó esa persona entablar una conversación contigo? Probablemente no, pero no obstante, tu actitud significa que fuiste más allá de tu miedo y al hacerlo, obtuviste una victoria importante. Tienes ahora un nuevo concepto de ti mismo, más confianza y respeto propio y diste nuevos y positivos pasos en tu crecimiento por el hecho de correr un riesgo. Ahora eres capaz de darte cuenta de que eres más grande que tus temores.


En el ángulo del triunfo también tienes dos opciones entre las que puedes elegir. Son las mismas opciones que tuviste con el miedo:


1. Actuar positivamente.

Significa que tomas la postura de ser activo positivamente para controlar tu vida y ser el creador de tus experiencias; permanecer positivo y permitir que los patrones de hábitos del subconsciente te guíen. Actuar positivamente, significa darte validez como un ganador y amándote.El amor por sí mismo es el punto de partida de todos los esfuerzos humanos con éxito. Si te decides a actuar positivamente, esta conducta te lleva un estado de amor por uno mismo.


2. Tener una actitud negativa.

Si decides no actuar y no te sientes digno de ser un ganador, la indignidad te jalará hacia dentro del triángulo para caer justo en el poder del desmerecimiento y la culpa. Entonces darás marcha atrás hacia la ansiedad, y de la ansiedad a la parálisis y así sucesivamente. Nota que las flechas en la parte inferior del triángulo van en dirección opuesta a las que están en la parte exterior. Fallar, al no actuar positivamente en tu vida, ocasiona que retrocedas a lo largo del sendero de "víctima" dentro del triángulo. El proceso de tu crecimiento y desarrollo depende de que tengas el valor de actuar positivamente. Cuando no actúas positivamente te conviertes en víctima.
Las víctimas son personas que han sido agredidas por las situaciones del mundo que les rodea. Son personas que no arriesgan y que están constantemente retrocediendo. Los triunfadores son quienes controlan sus acciones y reacciones, y responden positivamente a cualquier evento que se presente en su vida, obteniendo resultados que no siempre son los esperados, pero el haberse arriesgado les da seguridad y aumenta su autoestima, porque tienen el valor de tomar decisiones y hacer compromisos.


En el sendero del triunfo, otórgate el valor que mereces; ámate por ser triunfador (amor por uno mismo) y automáticamente pasarás al lugar del descanso. Una vez más,como en las dos ocasiones anteriores, tienes que tomar una decisión. Las opciones son las mismas, puedes elegir la acción positiva o permitir que la duda de ti mismo y la desconfianza influyan en tu mente y caigas nuevamentedentro del triángulo. Vamos a entender como descanso, un tiempo de recuperación. Recupérate jugando y relajándote. Si eres un creador sabrás cuándo volver a entrar en acción. Si continúas dándote valor, llegará el momento en que alcanzarás un lugar en donde el nuevo nivel de confianza en ti mismo pierde su entusiasmo; se convierte en un ¿y qué? Tu aceptación de ti mismo como campeón ha alcanzado los límites de tu sistema de creencias. La mente subconsciente, con base en su información almacenada (recuerdos), te hará decidir el pasar al autoexamen, lo que te llevará a la duda de ti mismo y de allí volverás nuevamente al miedo. Sin embargo,el miedo se encuentra en un nuevo y excelente nivel. Será el momento de arriesgar nuevamente, de pasar a un plano más elevado de conciencia y confianza en ti mismo. Si por otro lado, no estás dispuesto a examinarte honestamente, eres sacado del descanso y enviado al interior, hacia la evasión, desde donde empiezas a retroceder hacia el aburrimiento, el desmerecimiento, la culpa, laansiedad y la parálisis.
Si tienes complejo de víctima (la mayoría lo tenemos en cierto grado), sentirás que las experiencias de tu vida, ya sean agradables o desagradables; son responsabilidad de otras personas o de la misma circunstancia de la vida. No valoran las víctimas el esfuerzo que pudieron haber tenido. Si un amigo te envía un regalo o te rompes una pierna, tu reacción mental será: Ellos me lo causaron, o bien: No me lo merezco.


A primera vista, este triángulo, está lleno de flechas y palabras y parece un complicado problema verbal de geometría. Es simplemente una gráfica que te muestra, ya sea el camino que puedes seguir mientras asciendes, o el surco en el que puedes caer mientras desciendes. La sensación de sentirte bien y el sentimiento de confianza en ti mismo, ganará al final; se presentarán al tomar sus propias decisiones y al observar cómo éstas trabajan para ti. La diferencia entre tomar decisiones o permitir que las decisiones sólo ocurran, frecuentemente es un sentimiento de compromiso. Usando el triángulo, te enfrentarás con algunos retos a los que te hayas enfrentado en tu vida. Cataloga la siguiente espiral, ya sea hacia arriba por el exterior, o hacia abajo por el interior, para que puedas empezar a reconocer cómo este sencillo diagrama puede precisar, si estás en el sendero del triunfo o del fracaso.

Fuente: psicologíayautoayuda.com

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