SINTOMAS

  • Sibilancias. Es el síntoma más característico. La gente llama a esto de muchos nombres: silbos, silbidos, jija, fatiga... Estos términos que utilizan las personas para decir lo que les pasa a sus hijos se corroboran fácilmente con la exploración (auscultación) por parte del médico con un fonendoscopio (estetoscopio), aunque en muchas ocasiones las sibilancias son audibles sin necesitar ningún aparato.
  • Tos. La tos persistente durante la noche y la tos que aparece durante o al final del ejercicio, deporte o un esfuerzo son claros ejemplos de tos asmática. No obstante puesto que la tos es un síntoma muy frecuente durante la infancia, por catarros, etc, es excepcional utilizar la tos, en ausencia de sibilancias, como criterio único de diagnostico del asma. Cuando un niño tose es más fácil pensar que tiene un catarro a que tiene asma.
  • Respiracion entrecortada, dificultad para respirar
  • Dolor de pecho
  • Despertares nocturnos con tos y/o fatiga

Estos síntomas de asma pueden aparecer como episodios (llamados también ataques de asma, crisis de asma o exacerbaciones), y que se definen por que los niños tienen periodos (días, semanas, meses) libres de síntomas y de pronto (y en general de forma más o menos brusca) los síntomas aparecen.

PRUEBAS Y EXÁMENES MÉDICOS

  • El médico auscultará los pulmones con un estetoscopio. Se pueden escuchar ruidos en los pulmones llamados estertores u otros ruidos respiratorios anormales.
  • Las pruebas de alergia, en el 95% de los casos el asma está desencadenado por alérgenos.
  • La espirometría mide la capacidad respiratoria, en el momento de la consulta y el medidor de pico de flujo nos la evalúa en la casa del paciente día a día.
  • Contamos con otra prueba que es la medición del óxido nítrico en el aire. Pretendemos acercarnos al nivel de inflamación de los bronquios para saber cuándo tenemos que administrar o no una determinada medicación.
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