Los pulmones son unos de los órganos más grandes del cuerpo humano. El aire que respiramos entra nuestros cuerpos por medio de la tráquea, la cual está conectada a los bronquios, los canales respiratorios que conducen a los alvéolos pulmonares, donde el aire se intercambia con el dióxido de carbono.

 

Los médicos usan el término enfermedad pulmonar obstructiva crónica (COPD, según sus siglas en inglés) para describir el daño que el enfisema o la bronquitis crónica causa a los pulmones. El enfisema daña los alvéolos, mientras que la bronquitis afecta a los bronquios. En ambos casos los pulmones tienen problemas para recibir oxígeno suficiente.

Bronquitis es la inflamación u obstrucción de los bronquios, es decir, los conductos respiratorios que conducen a los pulmones. Esa inflamación produce acumulación de mucosidad, además de tos, fiebre, dolor en el pecho y/o en la espalda, fatiga, dolor de garganta, dificultad para respirar y, a menudo, escalofrío y temblor súbitos. La bronquitis se da principalmente en el invierno y empieza con un resfriado.

La bronquitis puede ser aguda o crónica. La bronquitis aguda suele ser producida por una infección bacteriana o viral, por clamidia, micoplasma o una combinación de agentes infecciosos. Normalmente sigue a las infecciones del tracto respiratorio superior, como resfriado o influenza. En la bronquitis aguda, el broncoespasmo se relaciona con infección viral (en vez de bacteriana). La mayoría de los pacientes de bronquitis aguda se recuperan completamente en pocas semanas. No obstante, hay casos en que la bronquitis aguda se puede convertir en neumonía. Las personas que sufren de alguna enfermedad respiratoria crónica u otro problema debilitante de salud tienen más probabilidades de que esto les suceda.

La bronquitis crónica es el resultado de la irritación frecuente de los pulmones a causa de la exposición al humo del cigarrillo u otra clase de emanaciones nocivas. Las alergias también pueden causar bronquitis crónica. Como la bronquitis crónica disminuye el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono en los pulmones, el corazón tiene que trabajar más para compensar esa situación. Con el tiempo, esto puede conducir a hipertensión pulmonar, aumento del tamaño del corazón y, por último, insuficiencia cardíaca.

La bronquitis crónica es una de las enfermedades que más atienden los otorrinolaringólogos, los alergólogos y los médicos generales. La medicina ocupacional sabe desde hace mucho tiempo que ambientes desfavorables de trabajo aumentan la probabilidad de presentar infecciones respiratorias. Los factores climáticos y las epidemias de infecciones virales también aumentan el riesgo. Entre la gente que vive o trabaja en medios poco salubres, la sensación de ahogo suele agravarse por la humedad y el frío, por la exposición al polvo, un clima húmedo o, incluso, por infecciones respiratorias de poca importancia.

La bronquitis crónica afecta más a las mujeres que a los hombres, y a personas mayores de cuarenta y cinco años. En 2003, se estima que murieron 1.100 estadounidenses a causa de la bronquitis crónica. La familia de enfermedades pulmonares descritas como "COPD" es la cuarta causa de mortalidad; las estimaciones indican que para el años 2020 será la tercera.

 

Hierbas

 

Las hierbas medicinales han demostrado ser muy efectivas para el tratamiento de la bronquitis. Los siguientes tratamientos pueden ser útiles para aliviar algunos de los síntomas comúnmente asociados a esta enfermedad. En vez de utilizar sólo una de las hierbas que se mencionan en esta sección, altérnelas para beneficiarse de todos sus efectos curativos.

-Li Astragalus, myrrh y pau d'arco son antibióticos naturales.
Advertencia: No utilice astragalus cuando tenga fiebre.


-Li Black radish, chickweed, ginkgo biloba, lobelia y mullein alivian la congestión y mejoran la circulación pulmonar y bronquial.


-Boneset contiene polisacáridos inmunoestimulantes que ayudan en caso de inflamación de las membranas mucosas.
Advertencia: No utilice boneset diariamente durante más de una semana, pues a largo plazo puede causar toxicidad.


-La boswellia, bromelain, cayenne, ginger y peppermint pueden ser útiles para reducir la inflamación.


-Una excelente fórmula a base de hierbas es BroncEase, de Nature's Herbs. Alivia la congestión, la tos y la irritación.


-Las hierbas expectorantes como cayenne, elecampane, horehound, hyssop y mullein han mostrado su eficacia para aclarar las congestiones.


-Coltsfoot, slippery elm bark y wild cherry bark alivian las molestias de la garganta y calman la tos.


-Cordyceps es una hierba de la medicina tradicional china para restablecer la relación entre el yinyan entre los pulmones y los riñones. Se dice que contiene sustancias inhibidoras que atacan las células pulmonares dañadas y puede retrasar la degeneración de éste órgano. Bai qian (Cynanchum stautoni), otra hierba originaria de China, ayuda a expulsar el esputo que obstruye los conductos bronquiales.


-La echinacea, el licorice y el siberian ginseng son buenas para fortalecer el sistema inmunológico.
Advertencias: Si se usa en exceso, el licorice puede elevar la presión arterial. No use licorice a diario durante más de siete días seguidos. Evítelo completamente si tiene presión arterial alta. No use siberian ginseng si sufre de hipoglicemia, presión arterial alta o de problemas del corazón.
La echinacea y el extracto de goldenseal ayudan a combatir los virus y las bacterias, y estimulan el sistema inmunológico. Al primer síntoma de enfermedad, llévese a la boca el contenido de medio cuentagotas, manténgalo en la garganta durante diez minutos y luego páseselo. Haga esto cada tres horas mientras los síntomas persistan (pero no más de una semana seguida). Asegúrese de emplear extractos sin alcohol.
Inhalar el vapor de las hojas de eucalipto calma los problemas respiratorios. Para hacer vahos o inhalaciones de eucalipto, hierva 32 onzas de agua, retírela de la estufa y añada entre 6 a 8 gotas de extracto de eucalipto. Cúbrase la cabeza con una toalla y respire profundamente por la nariz. Aguante la respiración tanto tiempo como pueda, sin forzar.


-El fenugreek ayuda a reducir la secreción.


-La hoja de ginkgo biloba combate los radicales libres y es especialmente bueno para los pulmones.


-El goldenseal tiene propiedades antibióticas y es útil para todas las enfermedades en que se presenta inflamación de las membranas mucosas de bronquios, garganta, conductos nasales y senos paranasales. Además de tomar goldenseal por vía oral, coloque un paño empapado en té fuerte de goldenseal debajo de una botella de agua caliente. Coloque tres bolsitas húmedas de goldenseal en cada pulmón, debajo del paño empapado.
Advertencia: No tome goldenseal todos los días durante más de una semana seguida, y no utilice esta hierba durante el embarazo. Si tiene antecedentes de enfermedad cardiovascular, diabetes o glaucoma, utilícela sólo bajo supervisión médica.


-La gumplant (Grindelia squarrosa) es expectorante y antiespasmódica.


-Tomar horsetail en extracto es una buena fuente de sílice, que tiene propiedades antiinflamatorias y expectorantes, además de que reduce la tos.


-El Iceland moss es provechoso para la congestión que producen las secreciones.


-El American y el Siberian ginseng son particularmente eficaces para los pulmones. Despejan los conductos bronquiales y reducen la inflamación.
Advertencia: No utilice American ginseng si sufre de hipertensión, ni siberian ginseng si tiene hipoglicemia, presión arterial alta o algún problema cardíaco.


-Un masaje con aceite esencial de lavanda es bueno para la bronquitis. Asimismo, para aliviar la congestión, ponga cuatro gotas de aceite de lavanda, solo o en combinación con aceites de eucalipto o de limón en un cazo con agua caliente. Ponga la cabeza, cubierta por una toalla, encima del cazo e inhale los vapores.
Advertencia: No tomar aceite de lavanda por vía oral.


-Para mejorar la respiración se puede frotar directamente la lobelia sobre el pecho. También se puede emplear como expectorante.
Advertencia: Usar con precaución, ya que puede inducir vómitos. No tomar de forma continuada.


-El lomatium (Lomatium dissectum) ha sido empleado por los nativos americanos en el tratamiento de la bronquitis. Esta hierba actúa reduciendo la mucosa de los pulmones; además tiene efecto antibacteriano.


-Lung Tonic from Herbs, Etc., es una combinación de muchas hierbas orgánicas dirigidas a reforzar los pulmones.


-Las hojas de lungwort son ricas en vitamina C y quercetina, y dan tratamiento efectivo a la tos y la mucosa.


-El tomillo fortalece los tejidos pulmonares y puede ser administrado a los niños con problemas en ese órgano.


-Se ha establecido una relación clara entre los ácidos grasos esenciales omega3 y la reducción de la bronquitis crónica.


Recomendaciones

 

-Incluya en su dieta ajo y cebolla. Estos alimentos contienen aceites de quercetin y mustard, que inhiben la acción de la lipoxigenasa, una enzima que promueve la liberación de un químico inflamatorio en el organismo. El ajo es, además, un antibiótico natural.

-Beba abundantes líquidos. El agua pura, los tés de hierbas y las sopas son buenas opciones.

-Evite los alimentos que propician la formación de mucosidad, como productos lácteos, alimentos procesados, azúcar, frutas dulces y harina blanca. Evite también los alimentos que producen gases, como fríjol, cabbage y coliflor, entre otros. Un estudio epidemiológico mostró que cuantos más vegetales se comen, menos bronquitis.

-No fume y evite los ambientes donde hay humo. El humo de cigarrillo es sumamente dañino. Si usted tienen bronquitis crónica, no espere mejorarse mientras no evite por completo las sustancias irritantes que hacen que las secreciones obstruyan las vías respiratorias.
Es incorrecto asumir que la bronquitis crónica tiene su origen en el consumo de tabaco. La

-Helicobacter pylori es una infección asociada con la bronquitis crónica.
Apórtele humedad al aire utilizando un humidificador o un vaporizador. También puede hacerlo colocando sobre un radiador una olla con agua. Limpie a menudo el equipo para evitar que se desarrolle bacteria.

-Guarde cama al principio de la enfermedad, cuando hay fiebre. Cuando la fiebre le haya pasado y se sienta mejor, alterne entre el descanso y la actividad moderada para evitar que las secreciones se instalen en los pulmones.

-Para reducir la inflamación y poder dormir, antes de acostarse colóquese sobre el pecho y la espalda calor húmedo, o una botella de agua caliente. También es una buena idea frotar el pecho primero con aceite de eucalipto.

-Para acelerar la recuperación, infle un globo varias veces al día.

-Suplemente su dieta con vitamina C.

-Cuando tenga bronquitis no utilice medicamentos que suprimen la tos.

-No se trague la mucosa.

-Consulte con su médico si se le desarrolla una tos severa y/o persistente, si tiene fiebre alta, respiración sibilante o asmática, debilidad y letargo, dificultad para respirar y/o dolor en el pecho, porque podría tratarse de una neumonía


-Si tiene que ser hospitalizado, primero tendrá que descansar en la cama con varias almohadas para mantenerlo elevado. Esto ayudará a su respiración. No esté tumbado. También es posible que necesite oxígeno, el cual puede ser administrado mediante una mascarilla o por sondas o cánulas nasales. También le extraerán sangre para determinar su contenido de oxígeno.

 

Aspectos para tener en cuenta

 

-Si la bronquitis tiene origen bacteriano, es necesario seguir un tratamiento con antibióticos para curar la infección y evitar una neumonía.

-La dieta, la nutrición y el medio ambiente desempeñan un papel crucial en todas las enfermedades respiratorias. Es más fácil controlar los problemas respiratorios cuando el entorno es salubre.

-Los científicos han descubierto muchos nutrientes que fortalecen los pulmones y bronquiolos, aumentando su capacidad para repeler las infecciones. Muchos de estos nutrientes también disminuyen la sensibilidad de los pulmones a las partículas de aire que, a veces, son las que activan la bronquitis.

-Cuando el paciente no logra expulsar el esputo, puede ser recomendable una broncoscopia. Este procedimiento permite examinar visualmente el interior de los bronquios del paciente, introduciéndole un tubo flexible. Además, la broncoscopia sirve bien para realizar un examen visual, bien para succionar la secreción, retirar cuerpos extraños, o incluso tomar muestras del tejido bronquial a fin de identificar el organismo causante de la infección.

-Para prevenir las enfermedades pulmonares crónicas, los médicos prescriben a menudo el esteroide dexametha,sone para reducir la inflamación.
Advertencia: Un estudio realizado durante un largo periodo de tiempo, encontró que tratar a los bebés prematuros con este producto puede dañar sus cerebros y bloquear su crecimiento

-Si la bronquitis no cede en un lapso razonable, puede ser necesario tomarle al paciente una radiografía para descartar cáncer pulmonar, tuberculosis u otras enfermedades que ocasionan síntomas similares.

-Las personas con problemas respiratorios crónicos generalmente suelen tomar diversos medicamentos que les ayudan a respirar mejor; por ejemplo, inhaladores, drogas que combaten la ansiedad e, incluso, diuréticos. Es importante hacer ejercicio, pues ayuda a respirar mucho mejor y a resistir las actividades diarias.

-Un tratamiento muy común para la bronquitis es utilizar un broncodilatador. Si usted va a utilizar uno, inhale solamente la cantidad recomendada por el médico, pues dosis más altas pueden causar efectos secundarios, como nerviosismo, desasosiego y temblor.

-Antes de utilizar un inhalador, pídale a su médico que lo instruya sobre los posibles efectos secundarios y las reacciones peligrosas que puede presentar. Además, expóngale sus inquietudes sobre su salud, como un posible embarazo, y póngalo al corriente de las enfermedades que tenga, como diabetes, hipotiroidismo o convulsiones. El médico también debe saber qué drogas ha tomado en el pasado y qué reacciones desfavorables presentó. De igual manera, usted debe informarle si en la actualidad está tomando medicamentos con prescripción médica o sin ella.

-El purificador de aire personal Air Supply, de Wein Products, es un aparato pequeñísimo que se lleva colgado en el cuello. Crea una barrera invisible de aire puro que protege contra los microorganismos (como virus, bacterias y mohos) y las rnicropartículas del aire (como polvo, polen y agentes contaminantes). También elimina olores, emanaciones y compuestos volátiles perjudiciales que se encuentran en el aire. El Air Supply es un objeto muy útil cuando se viaja, especialmente en vuelos largos, cuando el aire se vicia.