¿Que es la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica o EPOC?

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) se caracteriza esencialmente por una limitación crónica al flujo aéreo debido a la inflamación de las vías respiratorias.

La exposición al humo, sobre todo del tabaco, pero también el humo industrial o el doméstico debido a cocinas o calefacciones; así como una predisposición genética son agentes premonitorios para desarrollar la enfermedad.

Se trata de una enfermedad infradiagnosticada, por desgracia entorno a un 70% de los pacientes permanecen sin diagnosticar, y con una elevada morbimortalidad. Por otra parte supone un problema de salud pública de gran magnitud, representa un elevado coste sanitario y constituye la tercera causa de muerte en los países de nuestro entorno. Además, se prevé que su prevalencia siga aumentando.

Se trata de una enfermedad compleja, multicomponente, crónica y progresiva. La EPOC no es una enfermedad reversible, pero diagnosticada en su primer estadio y con los tratamientos disponibles en la actualidad puede conseguirse que la enfermedad no avance y disminuyan significativamente las limitaciones en la vida diaria del paciente.

Los síntomas principales son la disnea generalmente progresiva, la tos crónica con o sin expectoración, sibilancias e infecciones respiratorias asociadas.

Su presentación clínica es muy heterogénea, y dentro de lo que hoy denominamos EPOC se pueden definir diversas formas clínicas o fenotipos con repercusión clínica, pronostica y terapéutica.

Se asocia fundamentalemnte a dos enfermedades, el enfisema y la bronquitis, quienes dictaminan la forma en la que se puede expresar la enfermedad. De este modo se puede clasificar al paciente EPOC por fenotipos. Según la guía GesEpoc, se proponen cuatro fenotipos con un tratamiento diferenciado:

- No agudizador : bronquitis crónica o enfisema.

- Mixto EPOC-asma: pacientes con EPOC con componente asmático prominente o    asmáticos que se complican con EPOC.

- Agudizador (más de dos reagudizaciones moderadas o graves al año) con enfisema-hiperinsuflado.

- Agudizador (más de dos reagudizaciones moderadas o graves al año) con bronquitis crónica.

Aunque la EPOC no es una enfermedad curable, la deshabituación tabáquica es la medida más eficaz para prevenirla y frenar su progresión. Un acertado diagnóstico con un correcto tratamiento médico y rehabilitador, así como la presencia de hábitos de vida saludable son los pilares claves para un buen manejo de la enfermedad.