Medidas generales (dietas, ergonomía...)

Como medidas preventivas podemos tener en cuenta las siguientes:

  • Reducir las actividades causantes de dolor.
  • Modificar aquellas actividades que agravan el dolor.
  • Disminuir el tiempo o intensidad de la actividad.
  • Realizar descansos y estiramientos.
  • Utilizar una codera elástica en las actividades que supongan una sobrecarga excesiva de los tendones de la región del codo.
  • Al realizar actividades laborales, usar la postura correcta y colocar los brazos de tal
  • Manera que durante el trabajo, el codo y los músculos del brazo estén relajados y no se sobrecarguen innecesariamente.
  • Aplicar hielo en la región del codo después actividades que hayan requerido una sobresolicitación de la musculatura del codo.

 

aplicacion-de-frio-en-epico
Aplicación de frío para la epicondilitis

 

  • Tratar de levantar los objetos con la palma de la mano hacia arriba para no utilizar innecesariamente la musculatura epicondílea, en general más débil que la de la región palmar del antebrazo.
  • En el trabajo frente al ordenador, los brazos deben estar relajados y los antebrazos prácticamente en posición horizontal y apoyados en la mesa para reducir la tensión estática (es recomendable que exista un soporte para las manos cuya profundidad debe ser al menos de 10 cm. Si no fuera así se debe habilitar un espacio similar en la mesa delante del teclado). Las manos se deben desplazar por el teclado y no mantenerse en una posición fija porque esto fuerza una hiperextensión de los dedos que pone en tensión la musculatura epicondílea. La altura de la tercera fila de las teclas (fila central) no debe exceder de 3 cm respecto a la base de apoyo del teclado. En el uso del ratón deben seguirse los mismos criterios, evitando las posturas estáticas y en tensión de la musculatura epicondílea, y alternando su uso de una mano a otra si es posible.
  • Tonificar la musculatura del antebrazo mediante ejercicios básicos o con el uso de una powerball.

En el caso de los tenistas, la epiconditis es más frecuente en el jugador amateur que en los deportistas de élite y aparece, habitualmente, a consecuencia de una mala técnica del golpe de revés (golpear la pelota a contragolpe, cargando la energía sólo en el antebrazo, en lugar de utilizar todo el brazo, desde el hombro). La técnica del golpe de revés reúne todas las características patobiomecánicas para que aparezca la epicondilitis: codo, carpo y dedos flexionados con fuerte tensión, estos últimos sobre la empuñadura de la raqueta; la musculatura extensora en este caso se encuentra en su máxima distensión y entonces de forma brusca y potente los músculos se contraen, pasando mano y codo a la extensión.

La aparición de la lesión también se ha relacionado con el peso y el material de la raqueta, con el grosor de la empuñadura y con el tipo y tensión de las cuerdas. También han sido involucrados la consistencia de la pelota y el tipo de suelo, que puede alterar su bote, con el resultado de un esfuerzo mayor al que el jugador puede no estar acostumbrado.

Por ello, algunas de las medidas preventivas específicas que puede emplear un jugador de tenis son las siguientes:

condiciones-de-la-raqueta-t
Las condiciones de la raqueta tienen que ser las idóneas

- Utilización de raquetas fabricadas con materiales que amortigüen el impacto de la bola, y con un mango adecuado para la mano.
- Ajustar bien la tensión del cordaje a las características individuales de cada tenista (si es necesario, disminuir la tensión del cordaje).
- Utilizar un grip o empuñadura correcto.
- Variar los factores responsables de la sobrecarga como la frecuencia, intensidad y duración del juego, o adaptar la raqueta a la presión idónea (procurando que ésta no pase de 23 Kg.).
- Hacer ejercicios de precalentamiento antes de jugar.
- Colocar hielo en el codo después de hacer ejercicio.






Bibliografía