EL DOLOR SUELE APARECER SIN TRAUMATISMO PREVIO


- Lo más habitual es que el dolor comience sin aviso previo, siendo ocasional la existencia de traumatismo desencadenante.
- En cualquiera de los dos casos, nuestra primera recomendación es detener la actividad, si hubiera surgido dentro de ella. Después, la aplicación de hielo, a nivel local, y de calor en la zona de los gemelos para relajar la tensión del tendón de Aquiles.
- Si hubiera habido un traumatismo es recomendable consultar con un médico para que si él lo considerara necesario hiciera las pruebas diagnósticas oportunas para descartar una lesión mayor. Una vez nuestro medico descarta una fractura, fisura u otro tipo de lesión ósea, nuestro consejo, es actuar proporcionadamente en función de la gravedad de la lesión y siempre de la manera más funcional.
- Si el dolor es lo suficientemente intenso como para alterar la marcha normal, acudir en ese momento a un fisioterapeuta para que le realice un vendaje funcional de contención de la tensión de la fascia.
- Debes revisar en ese momento si ha habido cambio de calzado, y si no ha sido así, revisar el viejo y más concretamente el estado de las suelas y plantillas, puesto que pudiera ser necesario cambiarlos.
- Es bueno también revisar posibles deficiencias de la función de la masticación y de la deglución, y posibles alteraciones de la visión.