DOLOR EN LOS MÚSCULOS Y EN LOS TENDONES

La fibromialgia se considera un trastorno del sistema músculo-esquelético, englobada así mismo en el concepto de enfermedad psicosomática. Hoy en día el término de enfermedad psicosomática posee distintas acepciones, desde aquellas que la consideran un tipo de trastorno más como pueden ser los de orden físico o psíquico; hasta otras de mayor alcance que señalan un acercamiento a la persona en su proceso de enfermar, es decir, entender aquellas situaciones psicológicas o potencialmente emocionales que desembocan en patología o trastorno de nuestro esquema corporal. Por ejemplo son frecuentes las contracturas musculares en la región cervical (sensación de pesadez, carga, tensión muscular en los hombros y cuello) tras períodos de estrés en el trabajo, preocupaciones personales...entendiéndolo como si el estrés que sentimos se exterioriza y se representa a través de dolor muscular.

LA FIBROMIALGIA SE CONSIDERA UN SÍNDROME, NO UNA ENFERMEDAD

Antiguamente se hacía referencia a ella con el término de fibrositis, o fibromiositis; expresiones sinónimas utilizadas para referirse al mismo estado clínico. El término fibrositis, que literalmente significa "inflamación del tejido fibroso conjuntivo", no se corresponde a la realidad. El término mialgia significa "dolor muscular" y el término fibromialgia "dolor en los músculos y en los tendones" (sin que esto implique necesariamente una inflamación). Actualmente se considera la Fibromialgia un síndrome y no una enfermedad, ya que su diagnóstico es clínico (correlación de síntomas) y no existe ninguna prueba de laboratorio ni hallazgo radiológico específico. Por esta razón, en general se había considerado que la fibromialgia es un proceso psicosomático "que sucede en la cabeza del paciente", porque no se había identificado ninguna prueba que pudiera ser el origen de los síntomas.

Es conveniente realizar exploraciones complementarias para descartar otros procesos asociados, todo ello en función del cuadro clínico del paciente. Hemos de conocer previamente si estamos ante un síndrome puro de fibromialgia, o si es concomitante a otra patología músculo esquelética. Se define así la fibromialgia como un trastorno músculo esquelético de etiología (causa) desconocida, caracterizada por dolor muscular generalizado, aumento de la sensibilidad (puntos sensibles a la palpación), fatiga, trastornos del sueño y distrés psicológico (ansiedad, estrés..). Esta alteración en el estado de ánimo se ha considerado un síntoma asociado de la fibromialgia, aunque estudios recientes la sitúan como una consecuencia a dicho proceso de dolor crónico.