DESORDEN DE LA DISTRIBUCIÓN DE LA GRASA

El lipedema es un desorden de la distribución de la grasa subcutánea en los MMII, asociado a edema y dolor. El acúmulo de grasa comprime los vasos linfáticos, disminuyendo la capacidad de transporte de la linfa. Se produce una alteración de los canales prelinfáticos de los tejidos afectados, a lo que se une un aumento de la fragilidad de los capilares sanguíneos. Tiene una serie de características especiales:

  • Se detiene en el tobillo. Es un depósito subcutáneo de grasa localizado en los tobillos, región supramaleolar, muslos y caderas, pero el pie no se ve afectado.
  • Los primeros signos suelen aparecer al final de la pubertad.
  • En la mayor parte de los casos existe una predisposición genética.
  • Importante componente hormonal.
  • Simétrico y doloroso.


Síntomas:

  • Sensación de hinchazón y tumefacción que no mejora con el reposo nocturno.
  • Edema con signo de fóvea negativo.
  • Dolor a la palpación.
  • Aumento de la sensibilidad al contacto, presión y frío.
  • Telangiectasias (arañas vasculares) en la cara lateral del muslo, debido a la presión ejercida por el tejido graso que obstruye a los vasos subcutáneos. Aumenta la frecuencia de formación de hematomas.
  • Alteraciones osteomusculares y dificultad en la marcha.
  • Disminución de la elasticidad cutánea, con aumento de la extensibilidad.


Tipos:

  • I: aumento de la distribución de grasa en muslos y glúteos.
  • II: el lipedema se extiende hasta las rodillas, son la formación de almohadillas en la cara interna de las mismas.
  • III: el lipedema se extiende desde las caderas hasta los tobillos.
  • IV: afectación de MMSS y MMII.
  • V: lipolinfoedema.


Estadios:

  • No hay alteraciones cutáneas.
  • Nódulos cutáneos con depresiones. Hipersensibilidad en la cara anterior de la tibia. Alteración de la coloración de la piel.
  • Grandes alerones de piel con deformidad.


Fisiopatología:

  • Disminución de la elasticidad de la piel y del tejido celular subcutáneo.
  • Engrosamiento de la membrana basal de los vasos.
  • Alteración de la vasomotricidad.
  • Disminución de la resistencia vascular, aumento de la perfusión cutánea, aumento de la filtración capilar.
  • Aumento de la presión venosa.
  • Deficiencia de la bomba muscular.
  • Hipertrofia e hiperplasia de los adipositos.


En presencia de lipedema existe celulitis, pero una celulitis puede presentarse sin lipedema.