Descripción

Blazina, en 1973, utilizó el término "rodilla del saltador" para hacer referencia a la tendinopatía, normalmente de tipo degenerativo (tendinosis), que afecta al tendón rotuliano en mayor medida, y/o cuadricipital (con menor frecuencia).

El paciente suele referir un cuadro de dolor rotuliano o sub-rotuliano, frecuentemente asociado a la práctica de actividades que impliquen correr, saltar, agacharse. La principal característica es la alteración de la estructura intrínseca del tendón rotuliano, modificándose las propiedades biomecánicas del mismo, lo que provoca que sea menos resistente a las tracciones y aumenta el riesgo de ruptura.

Tendon-normal-y-tendon-degenerado

Macroscópicamente es frecuente observar un tendón más ancho de lo normal, sensible a la palpación directa, sobre todo contra el vértice de la rótula, así como una leve hinchazón y sensibilidad en el tejido graso perirrotuliano. El diagnóstico, además de por los síntomas y signos clínicos, suele apoyarse en medios de imagen como la resonancia magnética y sobre todo la ecografía. La imagen característica en esta última prueba es la de un tendón más abombado de lo normal, y la presencia de una zona nodular intratendinosa inmediatamente inferior al vértice de la rótula, donde se pierde la linealidad de las fibras del tendón.

tendinosis
Tendinosis rotuliana en resonancia magnética con presencia de nódulo en vértice de rótula

 

La comunidad científica internacional está de acuerdo en la falta de relación de estas tendinopatías degenerativas con procesos inflamatorios intratendón, por lo que muchos autores han puesto en entredicho y cuestionado el uso de fármacos antiinflamatorios en su tratamiento.