Descripción del vendaje neuromuscular


El Vendaje Neuromuscular (también conocido como Kinesiotaping) es una novedosa técnica que ha alcanzado su auge en los últimos años gracias a su aplicación en el mundo del deporte. Los llamativos vendajes de colores lucidos por nuestros deportistas han despertado el interés de terapeutas, pacientes, entrenadores, e incluso medios de comunicación.

El concepto de Vendaje Neuromuscular (VNM) se desarrolló en Asia en los años 70 basándose en principios de Quiropraxia y Kinesiología, y llegó a Europa en la década de los 90 gracias a un futbolista holandés que importó la técnica tras utilizarlo con éxito durante su estancia en las ligas asiáticas.

El concepto principal del método es que el movimiento y la actividad muscular son imprescindibles para recuperar y mantener la salud. Por esa razón se aplican vendajes que no tratan de limitar el movimiento o comprimir la zona inflamada (como hacen los vendajes convencionales), sino de facilitarlo y aliviar la presión provocada por la inflamación. Para ello se utiliza un tipo de vendaje (tape) con unas propiedades de elasticidad y grosor muy similares a las de la piel, y que al adherirse a ella genera diferentes tensiones que tendrán gran influencia sobre los vasos sanguíneos, los receptores nerviosos y la actividad muscular. Para que el vendaje sea efectivo es imprescindible que haya movimiento, ya que es el deslizamiento generado por la piel el que activa los mecanismos curativos del vendaje.

Existen vendajes de diferentes colores, ya que según los principios originales de la técnica, cada color ejerce un efecto diferente sobre el organismo (el azul calma, el rojo estimula, etc.). Este efecto puede ser tenido en cuenta por el terapeuta, pero la realidad es que el tape es el mismo en todos los colores y lo verdaderamente importante es el método y la forma de aplicación.

Los principales efectos del VNM son:

  • - Mejora la actividad muscular. Colocado sobre el recorrido del músculo, podemos inducir la relajación o la tonificación de las fibras musculares, ayudando así a disminuir la fatiga y a mejorar el rendimiento muscular.
    - Disminuye la inflamación. En casos agudos (tras un esguince, por ejemplo), existen aplicaciones especiales que favorecen la circulación de retorno en la zona, disminuyendo la inflamación de manera mucho más rápida y eficaz que los tratamientos convencionales.
    - Disminuye el dolor. Al ser aplicado sobre la zona lesionada, alivia la presión sobre los receptores nociceptivos situados en la piel, mejorando de forma instantánea la sensación de dolor.
    - Favorece la cicatrización. Tanto en cicatrices superficiales como profundas, la tensión generada mejora la alineación de las cicatrices de manera muy llamativa.