LOS MOVIMIENTOS DEFECTUOSOS FOMENTAN LAS PATOLOGÍAS


La realización de un movimiento abarca la acción coordinada de diferentes sistemas del cuerpo: el articular, el muscular, el neural y el conectivo, junto con diversas influencias biopsicosociales.

El movimiento defectuoso puede inducir patología, no sólo ser el resultado de ella. "Los movimientos habituales y las posturas mantenidas desempeñan un papel importante en el desarrollo de la disfunción" (Sahrmann, 1993).

Las situaciones que participan de la disfunción del movimiento (movimiento defectuoso) y contribuyen a la patología son: dolor postural, dolor de inicio insidioso, dolor por mantenimiento de la posición estática, patología por sobreuso (cargas repetitivas / impactos repetitivos), patrones recurrentes de dolor y dolor crónico.

En ausencia de dolor, el cerebro es capaz de utilizar distintas estrategias de control motor para llevar a cabo las tareas y mantener el control del movimiento, el equilibrio y la estabilidad articular. Sin embargo, se ha observado que ante la presencia de dolor, los sujetos cambian los patrones o estrategias de reclutamiento de los músculos que se usan normalmente para realizar movimientos o para mantener posturas.