Valoraciones previas de la neurodinámica

El sistema nervioso tiene como función principal la conducción de impulsos electroquímicos, por lo que se dice que forma un continuo en el aspecto dinámico eléctrico y químico, ello supone la posibilidad de transmitir el impulso bajo diferentes solicitaciones mecánicas.

El sistema nervioso está diseñado para el movimiento y por ello se estira, se mueve y se desliza durante los movimientos corporales; así la longitud del canal medular es 5-9 centímetros más larga en flexión que en extensión o el nervio mediano se adapta a un lecho nervioso un 20% más largo desde la flexión hasta la extensión de codo y muñeca.
La mayor parte de las propiedades dinámicas del sistema nervioso se deben a su tejido conectivo, que permite a este soportar giros, inclinaciones, deslizamientos transversos y presiones contra los tejidos adyacentes (interfaces).

El sistema nervioso periférico está sometido a unas solicitaciones dinámicas más importantes que las que sufre el sistema nervioso central, pero la tensión neural de uno se puede transmitir al otro, por lo que no podemos considerar aisladamente la neurodinámica periférica y central.