GRAN PODER TERAPEUTICO


Las características de la osteopatía como metodología terapéutica holística, obligan a un enfoque global del abordaje que se realiza sobre el paciente, en este sentido uno de los puntos hacia el cual encaminamos nuestra actuación es el sistema visceral inseparable de nuestro trabajo estructural y del craneal y con importancia variable en función de la patología con la que nos encontremos.

Como en todas las intervenciones que realizamos sobre nuestros pacientes las técnicas que utilizamos son manuales, basadas en la anatomía y la fisiología del cuerpo humano, y el momento ideal de actuación son los estados prepatológicos, es decir antes de la aparición de la enfermedad, y funcionales, cuando la anatomía de la víscera todavía no esta afectada pero su funcionamiento no es del todo correcto, facilitando con todo ello mecanismos intrínsecos (propios) del ser humano de autorregulación (el origen de la regulación, es el propio organismo).

Por lo tanto se abre un nuevo campo de actuación al clásico del sistema músculoesquelético, que son las patologías orgánicas antes de que lleguen a producir daños anatómicos, como podrían ser alteraciones del funcionamiento del estómago en su función digestiva, o alteraciones funcionales del cardias (esfínter que comunica el esófago con el estómago) que en un futuro podrían desembocar en la llamada hernia de hiato...