EL TRABAJO PROPIOCEPTIVO FUNDAMENTAL EN TODOS LOS CAMPOS DE LA FISIOTERAPIA

El trabajo propioceptivo está indicado principalmente en lesiones músculo-esqueléticas, pero en realidad puede utilizarse en cualquier campo de la Fisioterapia. Resulta especialmente útil en enfermedades neurológicas, ya que al estar trabajando sobre receptores nerviosos mejoramos la transmisión de los impulsos al Sistema Nervioso Central.

 

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Ejercicio 3

Las patologías más comunes en las que se suele utilizar son:
- Lesiones articulares
o Esguinces de tobillo y rodilla
o Distensiones y roturas de ligamentos (codos, dedos, muñecas, tobillos, etc.)
- Lesiones tendinosas (tendinitis, tendinosis)
- Lesiones óseas (fracturas, fisuras, fracturas por estrés)
- Lesiones musculares: Roturas de fibras, distensiones, contracturas.
- Recuperaciones tras cualquier cirugía, sobre todo si es de alguna articulación: Ligamento Cruzado Anterior, meniscos, artroscopias de rodilla, de hombro, prótesis, etc.
- Enfermedades neurológicas:
o Esclerosis múltiple
o Parálisis cerebral infantil
o Hemiplejias
o Etc.
- Enfermedades reumáticas: artritis reumatoide, espondilitis anquilosante.

En ciertos casos, el trabajo de propiocepción no puede servir para recuperar una estructura que ha resultado muy dañada, como la rotura de un ligamento, por ejemplo, ya que su única vía de reparación es la quirúrgica. Sin embargo, sí que serviría para reeducar el resto de estructuras de la articulación para que "sustituyan" la función del ligamento dañado. Esto ocurre, por ejemplo, en ciertos casos de rotura del ligamento cruzado anterior en ciertos casos en los que el tratamiento quirúrgico no está recomendado.