Búsqueda de un movimiento voluntario

La técnica de Kabat es también conocida como el método de facilitación neuromuscular propioceptiva, entendiendo que nuestro objetivo es desencadenar- "facilitar" una respuesta motora, es decir, buscamos el movimiento voluntario.

Hemos de tener en cuenta, que para obtener un movimiento voluntario final, éste va precedido de procesos de mayor complejidad. Así la mayoría de los movimientos son respuestas a una estimulación sensitiva previa. Por ejemplo, el simple hecho de levantar un vaso con una mano exige a nuestro cuerpo una estrategia para valorar, integrar y responder consecuentemente. En un primer momento se valora la información a través de receptores, (encontrados en las articulaciones, en la piel, en los propios músculos...)los cuales nos indican las características del estímulo (en este caso peso, tamaño...) y determinan nuestra relación con el medio que nos rodea. Posteriormente el Sistema Nervioso Central (constituido por encéfalo y médula espinal),es el encargado de integrar toda la información recibida y elaborar una respuesta, en este caso, desencadenar un movimiento preciso que nos permita levantar el vaso. Dicha respuesta es llevada a cabo por la musculatura, elemento efector del proceso.

Diagonal miembro superior
Diagonal miembro superior

Es así por lo que Kabat se considera una técnica de tratamiento global e integradora, ya que no sólo está encaminada a la resolución de un lesión específica, sino que además de su recuperación, consigue reintegrarla en un mecanismo funcional esencial en el proceso de nuestra relación con el medio que nos rodea. En esta técnica se busca la contracción muscular de grupos musculares que interviene en una misma acción, es decir su función característica conforma un sumatorio de fuerzas que determina un patrón de movimiento. Siguiendo con el ejemplo anterior, no es un sólo músculo el que realiza la acción de levantar el vaso, sino que la contracción de los diferentes músculos de la parte anterior del brazo aportan la fuerza, estabilidad y resistencia que requiere dicha situación. Del mismo modo sucede cuando queremos devolver el vaso a la mesa, ya que de nuevo se necesita de un control muscular apropiado para que el vaso no se caiga de repente. En este momento los músculos de la parte anterior se relajarían para cederles la acción y control a la musculatura posterior. Vemos así que los músculos en nuestro cuerpo forman parte de cadenas musculares en las que intervienen para desarrollar su función, así como de relacionarse entre ellos para asegurar mientras existe contracción que la musculatura contraria no se oponga a la acción.

Esta técnica es conocida y trabajada a través de las diagonales de Kabat, patrones de movimiento en los cuales los componentes del mismo (rotación interna o externa, flexión o extensión, aproximación o separación) determinan de forma evidente que musculatura esta interviniendo en dicha diagonal. Así trabajamos los músculos específicamente, incluso el grado de contracción (protagonismo en ese momento)en función del componente de movimiento en el que nos encontremos. Las diagonales que más frecuentemente son llevadas a cabo en el proceso de tratamiento son las siguientes:

  • Cabeza y cuello
  • Flexión-rotación derecha
  • Extensión-rotación izquierda
  • Rotación derecha
  • Tronco
  • Tronco superior
  • Flexión-rotación derecha
  • Extensión-rotación izquierda
  • Rotación derecha
  • Tronco inferior
  • Flexión-rotación izquierda
  • Extensión-rotación derecha
  • Extremidad superior
  • Flexión-aducción(aproximación)-rotación externa
  • Extensión-abducción(separación)-rotación interna
  • Flexión-abducción-rotación externa
  • Extensión-aducción-rotación interna
  • Extremidad inferior
  • Flexión-aducción-rotación externa
  • Extensión-abducción-rotación interna
  • Flexión-abducción-rotación interna
  • Extensión-aducción-rotación externa