EL FUNCIONAMIENTO INADECUADO DE UN ÓRGANO PUEDE PROVOCAR UNA CADENA LESIONAL

Toda estructura de nuestro cuerpo tiene una función. Para poder desarrollar esta función es indispensable un movimiento adecuado, tanto en si misma como en relación a otras estructuras que la rodean.

Esto es valido para todas las estructuras del cuerpo y como no podía ser de otra forma trascendental en el funcionamiento adecuado de nuestras vísceras.

En muchas ocasiones, cuando hablamos de los órganos del cuerpo, los imaginamos, en el abdomen, la caja torácica, o la pelvis, como flotando en un espacio vacío. Pues bien, los órganos están íntimamente interrelacionados entre sí y con el resto de estructuras esqueléticas que componen el cuerpo humano. Todos los órganos están rodeados de membranas, fascias, ligamentos, músculos etc.

visceras
Vísceras

Es fundamental una adecuada sincronización entre los movimientos de todos los órganos y de estos con el resto de estructuras corporales.

Cuando un órgano no puede estar en armonía con otro, debido a adherencias, un tono anormal, o desplazamientos, esto produce una reacción patológica en todas las estructuras que lo rodean.

Así desde un funcionamiento inadecuado de un órgano concreto, puede crearse una cadena lesional, en la que se vean afectados otros órganos, y otras estructuras esqueléticas, incluso de muy a distancia de la zona de la víscera que esta en disfunción. Es importante, conocer la relación de cada víscera con el sistema nervioso. Cada víscera recibe su información desde un nivel vertebral determinado.

 

 

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Inervación visceral

 

Un ejemplo sería, un mal funcionamiento de un ovario por presentar alguna adherencia a su alrededor. Las estructuras que están alrededor verían su posición alterada, incluso llegando a modificar el eje de la pelvis, ya que las estructuras óseas tienden a abrazar la zona de lesión. Esto podría crear una sacroleitis, o un dolor de rodilla como compensación de la variación de la pelvis, o un interminable etc, de compensaciones que darían dolores y disfunciones lejanas a la lesión y que no seríamos capaces de resolver sino incidimos sobre el ovario.

Gracias a la labor de profesionales como Jean Pierre Barral, fisioterapeuta y osteópata, podemos valernos de la valoración y tratamiento de estas fuerzas anormales en nuestro sistema visceral y aportar un grano más al tratamiento integral y holístico del paciente.