Cuadro clínico de las enfermedades con inflamación

Inflamación puede tener causas muy variadas; sin embargo, se manifiesta inmunitariamente siempre de la misma manera.

Las bacterias u otros antígenos estimulan los granulocitos (neutrófilos), que en un período muy breve de tiempo (< de un minuto) se encargan de aumentar el consumo de oxígeno en más del 1000% y, por tanto, incrementar simultánea y drásticamente los radicales de oxígeno producidos (resperatory burst; Adam, in Biesalski 1999).

En este momento se produce, con la mediación de dos mecanismos, la liberación o la formación de los eicosanoides. Por una parte, estas hormonas aglandulares se liberan en los fagocitos o los mastocitos, y, por otra parte, se libera ? después de la ruptura de la membrana por los radicales libres y la posterior afluencia de calcio ? el ácido araquidónico (AA), la molécula precursora de todos los eicosanoides de las series 2 y 4, a partir de su unión a los fosfolípidos de las membranas celulares. La enzima que convierte el ácido araquidónico membranático en ácido araquidónico libre se denomina fosfolipasa A2 (véase la ilustración 2).

En la activación de esta enzima es necesaria la presencia de calcio. La afluencia del calcio extracelular, que es posible debido a los daños en la membrana celular causados por los radicales libres, permite que la enzima citosólica fosfolipasa A2 migre hasta la membrana. El aumento de la concentración intracelular de calcio marca también el inicio de la cascada de eicosanoides.

Cuanto mayor sea la concentración de AA en un momento determinado en los fosfolípidos de la membrana celular, mayor será la cantidad de AA que puede liberarse durante este proceso y más potente será la reacción inflamatoria. La cantidad de AA formada en el cuerpo tiene menor importancia que el ácido araquidónico ingerido con los alimentos.

El AA es un ácido graso 6 de cuatro átomos no saturados absolutamente necesario, y es una sustancia inicial para una serie de hormonas aglandulares que participan en muchos procesos regulatorios. Por este motivo, se transmite a través de la leche materna al lactante durante la lactancia (Rossi 1997). Se cree que para los procesos fisiológicos, en los que el AA y los eicosanoides producidos a partir de AA (prostaglandina 2 y leucotrieno 4) desempeñan una función, se forma diariamente en el cuerpo humano aprox. 0,1 mg de AA a partir del ácido linólico (Biesalski 1999). Sin embargo, la cantidad ingerida con la alimentación puede aumentar muchas veces. En la tabla 3 se muestra la concentración de AA en algunos alimentos comunes (por 100 gramos):

tabla31

ilustracion2

Ilustración 2: Formación de eicosanoides de las series 2 y 4 a partir del ácido araquidónico libre (PG = prostaglandina; LT = leucotrieno; TX = tromboxano)


El ácido araquidónico se encuentra exclusivamente en productos de origen animal, por lo cual no se encuentra en frutas, verduras ni en legumbres. En principio, el ácido araquidónico puede transformarse en energía. Aunque los ácidos grasos poliinsaturados pueden metabolizarse en energía hasta en un 50%, no ocurre lo mismo con el AA, ya que sólo se transforma aproximadamente un 10% en energía. La causa es que la mayor parte del AA se transporta a la segunda y la tercera posición de los triglicéridos (C2, C3), al contrario de lo que ocurre con los demás ácidos grasos después de pasar al torrente sanguíneo a través de la mucosa intestinal. Sin embargo, se transforman principalmente en energía los ácidos grasos de la posición C1.

En la ilustración 3 se muestra el largo camino del AA en el cuerpo humano e ilustra cómo estos ácidos grasos, gracias a su posición protegida en los triglicéridos, se incorporan en su mayor parte a las estructuras celulares (membranas).

ilustracion 3

La formación de los eicosanoides (prostaglandina2, tromboxano2 y leucotrieno4) se produce mediante la participación de dos enzimas diferentes:

  • 1. las cicloxigenasas (COX1, resp. COX2) que forman las prostaglandinas y los tromboxanos.

  • 2. la 5-lipoxigenasa que forma los leucotrienos


En la tabla 4 se muestra una serie de funciones de algunos eicosanoides:

tablas4

La PGE2 ? especialmente la formada mediante la COX2 ? y el LTB4 son los principales mediadores en el dolor. Los medicamentos utilizados habitualmente en la medicina académica (corticoesteroides o antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como la aspirina, ibuprofeno, Feldene o Voltaren) inhiben respectivamente las siguientes enzimas que intervienen en la producción de estos eicosanoides:

  • corticoesteroides     fosfolipasa A2 ?

  • AINE       COX1 y COX2


Además, el cortisol impide la formación de numerosas citoquinas del sistema inmunitario (véase la ilustración 4) e inhibe la proliferación celular con un ritmo elevado de recambio, como los enterocitos de la capa epitelial intestinal, numerosos tipos de células del sistema inmunitario y las células cutáneas.

ilustracion4

Debido a que los AINE impiden la formación de la PGE2, no se inhibe ? gracias al consumo elevado del AA procedente de la alimentación ? la 5-lipoxigenasa y se produce un aumento de la síntesis de LT de la serie 4.

El cuerpo humano es capaz de satisfacer la baja demanda de ácido araquidónico mediante la síntesis del ácido linólico (véase la ilustración 5).

 

ilustracion5

Las enzimas ?-6 y ?-5-desaturasa catalizan esta síntesis. Determinados hábitos alimentarios favorecen esta síntesis:

  • El consumo de hidratos de carbono con un elevado índice glucémico (IG), como el azúcar, las patatas, el maíz y los productos de harina fina.
  • El consumo habitual de alcohol.
  • El consumo de productos con un contenido elevado de ácidos grasos saturados o de ácidos transgrasos


La enzima ?-5-desaturasa se detiene mediante el ácido alfa-linolénico (ALA) y los ácidos grasos ? -3 ácido gamma-linolénico (GLA) y ácido eicosapentaenoico (EPA). Si se inhibe suficientemente la ?-5-desaturasa, se producen las prostaglandinas de la serie 1 a partir de un producto intermedio, el ácido dihomo-gamma-linolénico (véase la ilustración 6).

ilustracion6

Una concentración elevada de insulina (azúcar), alcohol, estrés y ácidos transgrasos estimula la formación de ácido araquidónico, mientras que los ácidos ALA, EPA y GLA inhiben este proceso.

Estas prostaglandinas son vasodilatadoras y disminuyen la agregación de los trombocitos.

Para que se produzca la síntesis de estas prostaglandinas, es necesaria la presencia de los siguientes cofactores: los minerales magnesio y cinc y las vitaminas B3, B6 y C. Especialmente cuando las vitaminas B3 y C están ausentes, este déficit provoca la reacción inflamatoria.

Los ácidos grasos ? - 6 y ?-3 son necesarios para que los procesos fisiológicos del cuerpo humano se desarrollen adecuadamente. La relación bioquímica correcta es aproximadamente 2,6 a 1 (Worms 2002). No obstante, la alimentación actual proporciona una relación de aproximadamente 15 a 1. Las causas de este hecho son:

  • El empleo de aceites vegetales con un contenido elevado de ácido linólico, como los aceites de alazor (azafrán bastardo), germen de trigo, soja, girasol, grano de uva y maíz.

  • El empleo de margarinas, fabricadas con las formas endurecidas de estos aceites. Suponen como media más del 45 % de ácido linólico.

  • El consumo de grasas animales, que a. se alimentan con trigo, como pollos, gansos, patos, etc. y que b. carecen de movilidad (estabulación).

El consumo excesivo de ácido linólico y de derivados de ácido linólico causa concentraciones patológicas y explicaría parcialmente el aumento de cuadros clínicos como las alergias (especialmente por el leucotrieno4) y de cuadros clínicos de tipo inflamatorio (prostaglandina2 y leucotrieno4).