Introducción

La figura 1 muestra claramente a lo que se refiere el título.

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Figura 1: Imagen tomada con un microscopio electrónico de la arteria coronaria (post mor-tem) que ha quedado anegada casi en su totalidad

El hecho de que en los países industrializados y desarrollados (el llamado "primer mundo") aproximadamente el 50% - teniendo en cuenta ligeras variaciones entre los diferentes países - de la población fallece a causa de enfermedades cardiovasculares, indica la importancia que tiene dedicar este texto a los cuadros clínicos arterioscleróticos y cardiovasculares. Además hay que destacar que estas cifras, a pesar de las mejoras en las técnicas de las operaciones, los transplantes de corazón y la gran cantidad de recomendaciones en cuanto a la alimentación, no bajan o apenas varían.

¡En este texto vamos a poder indicar algunas causas de ello!

Biesalski (2001) especifica como factores de riesgo cardiovasculares influenciables los siguientes:

  • Dislipidemia
  • Tensión arterial elevada
  • El hábito de fumar
  • Diabetes Melitus (sobre todo el tipo II es influenciable)
  • Peso corporal demasiado elevado (BMI > 25)
  • Exceso fibrinógeno
  • Valor elevado de homocisteína
  • Falta de ejercicio físico

 

Los factores no influenciables son:

  • La edad
  • El sexo
  • Una arteriosclerosis ya existente
  • Una anamnesia familiar positiva

 

Muchos de los llamados factores de riesgo se pueden reducir a factores que tienen que ver con el comportamiento alimenticio.

Factores no influenciables


No quiero entrar con detenimiento en el tema de los llamados "factores no influenciables". Aunque sea verdad que con el incremento del promedio de la edad de la población aumenta también la probabilidad de fallecer a causa de una enfermedad degenerativa, hay que recalcar que aparentemente dicha ‘degeneración' está empezando en edades cada vez más tempranas. ¡Muchas veces incluso ya en el vientre de la madre! Los estudios post mortem, realizados sobre soldados americanos fallecidos durante la guerra de Corea y de Vietnam, muestran que cada vez hay más soldados con placas de arteriosclerosis. El paulatino avance de la enfermedad implica que las personas jóvenes todavía no muestren síntomas de la enfermedad.

Además, entre los factores influenciables se puede constatar lo mismo: la diabetes melitus, tipo II, tiene una nueva subforma: diabetes melitus "maturity onset". En relación con este cuadro clínico, consecuencia del síndrome X, hay un número cada vez mayor de pacientes entre los jóvenes de 10 a 15 años. Su incremento anual es de aprox. 6,5 % (J.Bland, 2000).
Sobrepeso: Idem. En Alemania el porcentaje de jóvenes con ‘adipositas' (BMI > 30) ha incrementado en-tre 1976 y 2000 en un 66 % (Ernährungsbericht 2000).

Entre la menarquía y la menopausia, las mujeres suelen tener como promedio unos valores de colesterol HDL más elevados que los hombres. Si los valores para las mujeres se sitúan entre 1,17 y 1,69 mmol/l, los valores en sangre correspondientes a los varones suelen ser como promedio unos 0,25 mmol/l más bajos (0,91 - 1,43 mmol/l; Müller et al, 2002).

La pregunta con respecto a la medida en que la arteriosclerosis en una fase avanzada puede ser (todavía) reversible, es actualmente el objeto de muchos estudios. Hay resultados esperanzadores, que hacen que la prevención secundaria tenga claramente sentido (McGarry, 1998, Kelly, 1999).

Una anamnesia familiar positiva indica el polimorfismo de los genes, lo cual, por sus productos (por ejemplo hiperhomocisteinemía) significa un aumento directo del riesgo de mortalidad a consecuencia de enfermedades cardiovasculares. Ese tipo de polimorfismos también existe en relación con la regulación y el control del metabolismo del colesterol y de los triglicéridos.

Factores relacionadas con la alimentación

Si reducimos los factores de riesgo aquí mencionados a factores relacionadas con la alimentación, entonces tenemos que hablar de:

  • La proporción y la forma de los macronutrientes, los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas
  • La ingesta total de energía
  • Comparación entre las grasas omega 6- y las grasas omega 3 y las transgrasas
  • Las fibras
  • Las vitaminas antioxidativas, los oligoelementos y las sustancias vegetales secundarias, a saber las vitaminas E, C, los oligoelementos cinc, selenio, manganeso y cobre, y los grupos de sustancias vegetales secundarias de los carotenoides y los bioflavonoides
  • Las vitaminas B, a saber B3, B6, B12 y el ácido fólico
  • Alcohol

 

Factores relacionadas con el estilo de vida, como por ejemplo el ejercicio físico (¡pero mucho más intensivo que lo que consideramos hasta ahora!), los hábitos de dormir y saber manejar el estrés tienen una influencia extremadamente importante sobre el riesgo cardiovascular. Pero más adelante hablaremos más de todo ello.