Introducción

Estamos en el año 1956. Una chica de 12 años se despierta por la noche llorando. Su padre, que es médico, entra en la habitación y le pregunta: "Que te pasa, María?" María contesta: "Me duelen las rodillas, Papá". Su padre a continuación, le dice que no se preocupe: "Eso es del crecimiento, María".

1992. María, ahora una mujer de 48 años, está esperando en la consulta de un traumatólogo. Sufre fuertes dolores en ambas rodillas desde hace dos meses y necesita una solución. Entra en la consulta y le cuenta al médico lo que le pasa. El médico hace unas radiografías de las caderas y las rodillas y concluye: ¡Osteoporosis!

El especialista: "¿Está usted en la menopausia?" María contesta: "Sí doctor, desde hace un año". A continuación, dice el traumatólogo: "Entonces le daré un volante para el ginecólogo,que le prescribirá un medicamento con estrógenos, porque esa es la causa de su problema."

María, no viendo la relación entre ambas cosas, pregunta: "Pero, ¿cuál es exactamente la causa de mis dolores?" El médico le explica que la osteoporosis es una desmineralización de los huesos producida por un déficit de estrógenos.

¿Por qué este ejemplo?

Analicemos primero la situación durante la juventud de María: María, 12 años de edad, tiene dolor en las rodillas, debido al crecimiento. Ella no menstrúa todavía, es decir, no produce una cantidad de estrógenos significativa. ¡Y sin embargo, sus huesos crecen!

María, con 48 años, sufre una osteoporosis producida, según el médico que la trata, por un déficit de estrógenos. Si definimos osteoporosis como desmineralización y descomposición ósea, se trata de un proceso totalmente opuesto al crecimiento (composición) ósea.

Sin embargo, los dos períodos de una mujer, antes de la menarquía y en la menopausia, están caracterizados por el hecho de que hay una producción mínima de estrógenos.

La tesis de que la osteoporosis esté causada, más que nada por un déficit de estrógenos, cuando menos, es discutible.

El número de pacientes que sufre osteoporosis sigue aumentando (Peck, W.A); la mayoría de las mujeres acaban como María: después de haber ido al traumatólogo, se dirigen al ginecólogo, quien les prescribe, por ejemplo, Estradiol.

La mayoría de investigaciones sobre la etiología y terapia de osteoporosis, están enfocadas hacia los efectos de los estrógenos sobre esta patología (Abdala, Lufkin etc.). Los resultados de estas investigaciones en general son positivos.

Sin embargo, sigue existiendo una contradicción en la vida de María:

Sin estrógenos pasa una fase (a los 12 años) de máximo crecimiento óseo, mientras a los 48 años, también sin estrógenos, presenta una degeneración progresiva de todos sus huesos. Esta discrepancia ha constituida la base de la siguiente investigación.