Objetivación de los resultados

La intensidad de los dolores se ha objetivado con la ayuda de una lista de preguntas (vea dib.4). Las pacientes han rellenado la lista, tanto antes, como después del tratamiento.

Se tomaron, antes y después del tratamiento de todas las pacientes, una muestra de sangre de 20 ml de las venas del codo.
Se ha medido: Hemoglobina (Hb); Hematocrito (Hc); Serotonina (Ser); Fosfatasas alcalinas (FA).

Resultados

Tabla1 muestra los resultados de las listas de preguntas de los dos grupos:

tabla1

Resultados de los análisis de sangre

En los dos grupos se encontraron, al inicio de la investigación, valores de Hb dentro de los límites normales (X = 12,1 g/dl); los valores del Hc estaban por encima de estos límites (x = 41%).

Valores de la Serotonina: 73% de las mujeres tenían valores < 0,50 umol/l; Valores de FA: dentro de los límites normales.

Los valores encontrados en el grupo 1 no cambiaron de forma significativa, después del tratamiento aplicado.

En el grupoII encontramos valores de media de Hb sin cambios, un bajón significativo en los valores de Hc (x = 38%; p<0,01), una subida de los valores de serotonina espectacular (x = 96 umol/1) y los FA sin cambios.

Resultados de las radiografías

En los dos grupos se realizó una densimetría a 5 mujeres (elegidas por sorteo); El aumento medio de la densidad ósea en el grupo I fue del 5%; el del grupo II del 37%: ¡una diferencia muy significativa!

Discusión de los resultados

Viendo los resultados obtenidos en el grupo II, podemos concluir que: Tanto los resultados de los análisis de sangre, como lo encontrado en las densimetrías, muestran una mejoría significativa en los huesos osteoporóticos.

Pero, no debemos olvidar que, sin despreciar los resultados analíticos, debemos tener en cuenta que el criterio principal para valorar el éxito del tratamiento integral, es la mejoría de los síntomas en las pacientes,siendo la reducción del dolor y la libertad para moverse, los más importantes.

Por supuesto, no debemos negar los resultados positivosdel tratamiento con estrógenos (también en esta investigación confirmados), en la disminución de los dolores.

Sin embargo, el éxito del tratamiento integral es bastante mayor que el de la terapia con estrógenos.

Según la lista de preguntas, 26 mujeres del grupo II tuvieron una mejoría significativa del dolor, mientras que todas ellas mejoraron la estabilidad física y psíquica, mejoría subjetiva que, a este nivel, no pudimos encontrar en las pacientes del grupo I; en éste, sólo 8 mujeres encontraron una mejoría igual a la del grupo II.

Resumiendo, podemos decir que todos los parámetros de la investigación han mejorado según los resultados obtenidos en el grupo II.

Eso nos hace concluir:

Es mejor llevar una vida con una alimentación adecuada y suficiente gimnasia, después del crecimiento, para prevenir la osteoporosis. La alimentación tendrá que llevar los suficientes oligoelementos, vitaminas etc. para que el hueso los aproveche.
Incluso viendo que, en algunos casos el tratamiento con estrógenos provoca una mejoría, hemos podido comprobar que un tratamiento integral anti-osteoporótico es más eficaz, siempre y cuando, la paciente esté motivada y resuelta a tener su parcela propia de responsabilidad dentro del plan terapéutico.