Hidrátate

Deshidratación = Disminución del rendimiento. Beber mientras se ejercita es prevenir un 2% de pérdida del líquido y una pérdida extrema del equilibrio de electrolitos. No obstante, necesitamos asegurarnos de que estamos hidratados antes de una sesión de actividad física. Un caso estudio realizado por Athletes' Performance en 2008 ha encontrado que el 98% de los deportistas estaba deshidratado (mediante la prueba de la orina) antes de su sesión de entrenamiento. La hidratación debe darse a lo largo de todo el día y no sólo durante el entrenamiento. Se recomienda beber en función del calor, la actividad física y el peso de la persona. Los líquidos deberían ser básicamente agua y otras bebidas sin calorías o bajas en calorías, seguidos de 100% zumos de frutas.
El agua es más tolerada si se ingiera junto a zumo de fruta. Un punto general para comenzar según lo recomendado por la Asociación Nacional de Preparadores Atléticos (NATA) es beber 554-640 ml antes del ejercicio, 224-320 ml cada 10 - 20 minutos durante el ejercicio y 554- 768 ml por cada 1/2 Kg. perdido durante el ejercicio. Durante los momentos de actividad intensa, temperaturas extremas y duración larga, una bebida con electrolitos y carbohidratos es perfecta además del agua, ya que es indispensable reponer tanto agua como sales perdidas del suero (Minavit). La recuperación de líquidos es crítica para aquellos que entrenan dos a más veces por semana.