Cómo alimentarte durante el ejercicio

Durante y después de la actividad aumenta el consumo de los aminoácidos ramificados (BCAA`s), sobre todo si es una actividad de fuerza. Un aporte de estos aminoácidos (musculomax) evita el "cansancio muscular" y mejora la regeneración en casos de tirones, agujetas, microrroturas musculares, roturas musculares. Es necesario un aporte de vitaminas extra para la utilización de estos aminoácidos y para ayudar a una desintoxicación hepática de los metabolitos residuales del ejercicio (multivital).

Cuando el entrenamiento dura más de una hora, la ingestión de bebidas con glucosa al 4-8% y electrolitos, permiten evitar la deshidratación, mantener unos buenos niveles de glucosa en sangre y evitar el efecto inmunosupresor que tiene el ejercicio de intensidad. Tomar una solución de hidratos de carbono y electrolitos durante el ejercicio prolongado ayuda a mantener el volumen sanguíneo, ayuda a la termorregulación y proporciona una buena fuente exógena de energía. Todo esto es normal que tenga como consecuencia final un aumento de rendimiento asociado.

Minavit:

Los minerales que aporta minavit son necesarios para restituir el agua y los electrolitos perdidos a través del sudor. Es necesario aportar una cantidad de Magnesio seis veces mayor que la encontrada en el sudor, para compensar el trasvase de Magnesio que se produce hacia los glóbulos rojos cuando hay una carga física y que provoca una carencia del mismo en la musculatura originando calambres musculares y otros trastornos del metabolismo celular.

Los minerales facilitan la actividad física mantenida y la combustión de las grasas gracias a su baja cantidad de hidratos de carbono, lo cual evita trastornos en el metabolismo de glucosa e insulina. Una variada gama de vitaminas y minerales permite un alto nivel de rendimiento físico. Las bebidas hipotónicas, se absorben rápidamente, muy importante ya que el sudor es una pérdida importante de minerales; por eso el sudor sabe salado y amargo. Para evitar la disminución del rendimiento físico y mental se deben restituir los minerales que perdemos, ya que de otra forma trastornamos el metabolismo corporal que en casos extremos, puede conducir a la enfermedad. Un ejemplo son los calambres musculares debidos a la pérdida de Magnesio y/o Potasio.
Minavit contiene todos los minerales que se pierden cuando sudamos, y en la misma concentración que se encuentran en el sudor.

Es importante beber si se desarrolla una actividad física o existe pérdida de sudor, la misma cantidad de líquido que se pierde, siguiendo las siguientes normas:

  • La actividad sin sudor visible causa una pérdida de ½ a 1 litros por hora.
  • La actividad con sudor causa una pérdida de 1 a 3 litros por hora.


En cuanto a los hidratos de carbono, Jackson y col. comprobaron que su utilización durante una hora de sesión de entrenamiento consistente en intervalos de alta intensidad en ciclismo, suponía una mejora en el rendimiento y un retraso en la aparición de la fatiga. De la misma forma, otros estudios aportan las mismas evidencias asociadas al consumo de hidratos de carbono y el mayor rendimiento deportivo durante la práctica deportiva en el ciclismo, entrenamiento de intervalos de alta intensidad en carrera, entrenamiento de pesas, jockey, fútbol y tenis. Esta ganancia que se puede experimentar en el rendimiento deportivo en ejercicios de tipo intermitente, parece ser debida a que durante dicho ejercicio se consume buena parte de los hidratos de carbono ingeridos, proporcionándose de esta forma un extra energético que supone del 16 al 20% del total de energía utilizada durante la práctica deportiva, de tal forma que los beneficios aparecerán sobre todo en las últimas fases de la sesión deportiva, debido fundamentalmente a que, hasta ese momento, se ha evitado parcialmente el agotamiento de las reservas de glucógeno muscular.

La ingestión de carbohidratos al 4-8% en la solución de bebida podría ser también de utilidad a la hora de mejorar el rendimiento deportivo en sesiones deportivas de duración inferior a una hora cuando las reservas de glucógeno están más bajas, como pudiera ser tras el ayuno del sueño nocturno o en deportistas que se entrenan varias veces al día.

En cuanto al consumo óptimo de carbohidratos durante la sesión de entrenamiento, para un atleta de peso medio de unos 70 kg, entre 40 y 70g por hora lo que equivaldría en torno a 0.7 g por kilogramo de peso y hora, debiéndose de consumir ese total en pequeñas tomas realizadas con una frecuencia de cada 15-20 minutos, en vez de consumirlo todo a la vez.