Consejos básicos a los peregrinos para mantener los pies saludables

 

Autor: Pedro Gil Manso

La higiene y cuidados

Figura1_Lavado_de_pies

Es necesario lavarse los pies a diario con agua tibia y jabón de pH 5,5.

Resulta muy importante secarse por contacto, para no friccionar la piel, prestando especial atención a los espacios que quedan entre los dedos.

Por la mañana, después de la higiene, y por la noche, antes de irse a dormir, se debe de aplicar una crema hidratante con urea por todo el pie, excepto entre los espacios interdigitales.

Incluso puede aplicarse un spray relajante en los pies al final de cada jornada.

Nunca deben aplicarse fármacos que no hayan sido prescritos por un especialista, incluso los callicidas y parches para ampollas, pueden producir graves lesiones en los pies y agravar las ya existentes.

La uñas


Deben cortarse con un corte recto, sin curvaturas, dejando que la uña sobresalga entre uno y dos milímetros por delante del pulpejo del dedo, limando las esquinas e irregularidades que puedan quedar. Figura_2_Uas_de_pies

 

 

 

 

 

 

 

Los calcetines


Se recomienda el uso de los calcetines de algodón, que deben mantenerse limFigura_3_Calcetinespios, secos y bien colocados, para evitar rozaduras.

Deben ser de la talla adecuada para que se ajusten perfectamente a los relieves del pie y no formen arrugas.

Dado que el ejercicio y el calor en el camino aumentan la sudoración de los pies, se recomienda llevar varios pares de calcetines y cambiarlos varias veces por etapa, colgándolos de la mochila para secarlos mientras se camina.

 

El calzado


Llevar un calzado adecuado es la parte fundamental del equipaje del peregrino, por ello las características que debe presentar son las siguientes:Figura_4_botas_trekking

  • Debe ser fuerte y resistente dado que tiene que mantenerse en buen estado durante todo el camino, incluyendo el periodo de entrenamiento.
  • Debe de ser impermeable, pero transpirable, de tal modo, que aísle al pie de las condiciones metereológicas y las inclemencias el terreno, pero le permita ventilarse adecuadamente. Por este motivo se recomienda que el forro sea de Goretex.
  • La parte superior del calzado debe ser de piel, para que aísle al pie pero que permita la transpiración.
  • Sistema de cordones para que la bota se adapte correctamente al pie.
  • Figura_5_bota_trecking
  • Buena adaptación al pie, ya que si la bota queda demasiado apretada o demasiado amplia, puede producir graves alteraciones morfológicas y cutáneas.
  • Media suela de E.V.A. de doble densidad que amortigua el choque del pie contra el suelo.
  • Estabilizador en el talón para que sujete bien el pie y el tobillo.
  • Suela de caucho o goma de alta resistencia, con dibujos profundos para conferirle ligereza y adherencia para evitar deslizamientos.
  • Ligero. El calzado debe pesar lo menos posible, para no aumentar el esfuerzo que deben realizar las piernas, al levantar el pie en cada paso.

 

Para elegir el calzado más adecuado a nuestros pies debemos tener en cuenta varios consejos básicos a la hora de comprarlos:

1.   Probarlo por la tarde, cuando el pie está dilatado después de la actividad de todo el día.Figura_6_botas_senderismo_trekking

2.   Probarlo con los calcetines que utilizaremos para caminar.

3.   Se deben probar varios modelos de calzado y caminar con ellos por la tienda donde vayamos a comprarlos.

4.   El calzado que más se adapta a las necesidades de los peregrinos es la bota de trekking.

5.   El talón debe ajustar y los dedos se deben poder mover libremente en el interior de la bota.

6.   Tener en cuenta que vamos a tener que recorrer muchos kilómetros con las botas, por lo que lo importante es que sean cómodas y se adapten a la anatomía de nuestros pies.

7.   Escoger el calzado que mejor se adapte a los pies, no el que más agradeFigura_8_Bota_senderismo a los ojos.

8.   Nunca se estrenarán botas para iniciar el camino, sino que se habrán utilizado durante varios meses antes, fundamentalmente en el entrenamiento.

Se recomienda el uso de chanclas o zapatillas, una vez concluida la etapa, para descansar los pies doloridos, al ducharse en lugares públicos y dejar ventilar las botas usadas durante toda la jornada.

El bastón

 

Figura_10_Baston_senderismo

El uso del bastón largo de peregrino, permite que los pies reciban hasta un 10% menos de peso en cada paso, y además, es una importante ayuda en caminos resbaladizos o abruptos

 

Preparación diaria antes de iniciar la marcha

 

Se trata de preparar al organismo, y en especial al aparato locomotor, para los esfuerzos que le esperan a lo largo de la jornada.

Se comenzará con ejercicios de estiramientos generales de todo el cuerpo, de pie con las piernas separadas, extendemos los brazos hacia arriba, intentando llegar con las manos lo más lejos posible. Seguimos con movilizaciones y estiramientos de los hombros.

Posteriormente estiramientos de columna, y haremos especial énfasis en la musculatura de los miembros inferiores, fundamentalmente de los músculos de la cara anterior y posterior de muslo y del tendón de Aquiles.

Después de los estiramientos, se quitan los zapatos y se realiza un suave automasaje de los pies, con movilizaciones del tobillo y de los dedos. Servirá para activar la circulación, calentar los músculos de los pies y evitar las sensaciones de calambres. También se puede aplicar un poco de vaselina sobre las zonas de los pies que con frecuencia sufren rozaduras, o colocar unas tiritas para evitar las mismas. A continuación se ponen los calcetines de tejidos naturales y el calzado adecuado.

Consejos para después de la caminata

 

Una vez recorrida la etapa diaria es imprescindible no quedarse parado, o sea, hacer un enfriamiento progresivo, que se puede realizar recorriendo los últimos minutos de la etapa de manera más lenta y suave, insistiendo en los miembros inferiores y en la columna vertebral.

Figura_11_Ducha

Siempre que se pueda se tomará un baño caliente que ayuda a la relajación y el propio peregrino se puede realizar un automasaje en los pies.

Si tiene algún punto doloroso en tendones, músculos o articulaciones puede darse un poco de masaje sobre el mismo, con un cubito de hielo describiendo círculos lentamente sobre la zona de dolor, o bien colocando una bolsa de frío sobre la zona dolorosa.