PROTECCIÓN FRENTE AL CALOR, LUZ E INFECCIONES


La piel es el órgano más amplio del cuerpo humano, recubriéndolo en toda su extensión y pesando entre 3 y 4,5 Kg. La función más importante de la piel es la de protección frente al calor, luz e infecciones pero también realiza funciones de termorregulación, almacenamiento de agua y grasa y, por último, función sensorial. La piel de los pies es más gruesa y con un mayor número de glándulas sudoríparas lo que la diferencia de la piel del resto del cuerpo.

Los pies son más propensos a sufrir patologías dérmicas debido al peso que soportan, exigencias biomecánicas y el stress producido por el uso del calzado, a menudo inadecuado. El tipo de lesiones más frecuentes y motivo principal de la visita al podólogo son las queratopatías.